12.9.07

Prosa de José Manuel Solá



Días de lluvia...

Me envolvía en un viejo gabán de mi padre que me llegaba casi hasta mitad de pierna y en cuyas mangas suaves y tibias se perdían mis brazos de niño y jugaba con amigos imaginarios por las sombras azules de la casa. Por eso me gustaban los días de lluvia. Y por la galería, en las almohadas, en las fotos viejas y amarillentas, en el tapete sobre el que descansaba el aparato de radio, se esparcía con suavidad una de aquellas fragancias antiguas que venia del tocador de mi madre.
Todavía hoy me seducen los días de lluvia y las memorias que como un cinematógrafo gris y luminoso llegan con ellos. Contrario a lo que afirman otros, para mí esos días lluviosos no son melancólicos, tristes. Si, alguna que otra melancolía puede venir a saludarme. Pero lo cierto es que cuando esa dócil oscuridad presagia la llegada del aguacero sé que tendré tiempo para pensar, para envolverme no ya en una vieja chaqueta de mi padre sino en mí mismo. Y no estarán las manos lentas de mi madre pero su recuerdo vendrá a acariciarme y con él vendrá la evocación de una fragancia antigua ya perdida en el tiempo.
Los días de lluvia son necesarios para leer un buen libro de poesía o una novela, buenos para escuchar a Albinoni. Para tomar una taza de café y fumar un cigarrillo.
O para escribir aquella carta de amor que debí de haber escrito hace ya muchos años.
Porque todavía en los días de lluvia las horas son mágicas...

© José Manuel Solá

5 Comments:

Blogger Gustavo Tisocco said...

La lluvia con todo el encanto, toda la melancolía...
Un abrazo enorme Gus.

12.9.07  
Blogger POR SIEMPRE POESIA said...

Esta poes�a me ha emocionado.
Comparto el misterio que acompa�a a los dias de lluvia
Muy buena!!!
Cari�os, Mirta Uridroz

12.9.07  
Anonymous Alicia Perrig said...

¡ESCRIBA ESA CARTA! Qué está esperando. Aproveche ahora que pronostican una larga semana de lluvia. Bello texto. Muy bello.

12.9.07  
Blogger Jose Manuel said...

Gracias, Gustavo, Mirta y Alicia.
Alicia: ha logrado que hoy me saque la sonrisa más feliz del corazón por la espontaneidad del comentario y de la exhortación. No sé si hoy llueve en Buenos Aires, que aún si no lloviera es una ciudad para soñar y para crear. Yo estoy en Puerto Rico... y hace apenas un rato comenzó a caer la lluvia... pero no sé si escriba. Un abrazo a los tres. Atentamente,
José Manuel.

13.9.07  
Blogger Maria Rosa said...

Me conmovió mucho tu poema, José. Con toda la nostalgia que llega con la lluvia, la música y las cartas de amor aún no escritas... ¡Qué temazos!!!
Un cariño grande
Maria Rosa Leon

13.9.07  

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