17.8.10

Poema de Alejandro Drewes


...........Buenos Aires - Nueva York - Babilonia

Urbe atroz, inclemente, cemento y acero, cemento y prisa.
Consagración de las grandes mitologías mecánicas.
Un perro tendido en el asfalto, un niño que llora.


© Alejandro Drewes

11 Comments:

Anonymous silvialoustau said...

Breve pincelada, y un el cuadro total de las urbes que nos deshumanizan.
Abrazo, Ale,

Silvia Loustau

17.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Me resultó raro leer este poema Ale, ya que siempre tu palabra me lleva a los árboles, a la naturaleza, al misterio del tiempo. Y lograste - como siempre lo hacés - reflejar en el lector la imagen de lo que querés expresar. Un abrazo.

Lily

18.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Y un poeta que asume y plasma el momento. Con eso está salvado el mundo. Alda

19.8.10  
Blogger Avesdelcielo said...

Las grandes capitales del mundo son como Bibilonia antigua. Nos devoran.

Brevedad del poema que no pierde la amplitud ni profundidad. Felicitaciones.
MARITA RAGOZZA

19.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Alejandro,
a veces no se requieren mayores palabras para describir el horror y eso es lo que trasmite tu poema, el horror de la soledad, de la prisa y de la miseria que transitan al lado de las grandes luminarias capitalinas.
Un abrazo,
Juany Rojas

21.8.10  
Anonymous Betty Badaui said...

Que bien dicho, Alejandro.
Abrazos
Betty

21.8.10  
Blogger Songo said...

Palabra de poeta y no se diga nada más.
Saludos Jens

22.8.10  
Blogger Máximo Ballester said...

Es una preciosa fotografía-poema. Saludos.

22.8.10  
Blogger Eduardo said...

Alejandro
un gran poema, breve y compacto, para nombrar el mundo que vivimos. En la ciudad nos reunimos para no morir, sin embargo, ella no nos cobija, solamente nos sumerge en el caos para no sentir. Pero hay poetas que tienen los ojos abiertos y eres uno de ellos. Eduardo Chaves

22.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Preciso en su síntesis, el poeta no puede celebrar el progreso cuando es solamente el desarrollo de la eficiencia mecánica, comercial, financiera.
Algo anda mal donde crece el cemento pero nadie contiene el llanto de un niño, que hay que atender con amor para que mañana no descarge su angustia como psicópata asesino serial. Algo anda mal donde abandonamos a los perros. No digo volver a la naturaleza porque ya no hay naturaleza y la historia es irreversible, pero un gran progreso sería transformar al hombre en ser humano y a los clientes en humanidad. Rubén Vedovaldi

28.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Ale: un cuadro perfecto, el caos esbozado en breves y punzantes pinceladas. Un poema maravillosamente escrito.
Un abrazo. Liliana Lapadula

31.8.10  

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