12.2.11

Poema de Marina Cecilia Kohon


de las perlas de gipsófilas del Mar Negro…

nunca te pregunté por las perlas de estas gipsófilas de mi patio:
¿tenían en el Mar Negro la misma curvatura
la misma languidez al enfrentar al cielo?
tampoco si la pampa ruge en algún punto como una estepa ,
si el blanco y el negro son opuestos o matices de la misma herida ancestral
que nos inflige el paisaje de la infancia
si un mar y una bahía duermen juntos, sueñan juntos
si la clepsidra avanzaría por estas dunas
disolviendo harapos ¿o vos eras un canto alto entre sábanas de viento?
si el barco que te trajo fue disuelto en los líquenes de tu memoria
si hubo licores y flores que te ataron a las piedras de esta tierra
o si tuviste que apretar los dientes para ganarle al polvo
si en tu tendal de ropa había lugar para la sal que cruzaba el aire
o si tus volcanes de lava respondían al Dnieper, al Goverla
decime abuela si tus sonidos
eran llamadores de ángeles en una tierra extraña
o la amabas?


© Marina Cecilia Kohon

10 Comments:

Blogger deliteraturayalgomas-2 said...

Cuánto te ha sugerido la gipsófila, hermoso poema, me conmovió la pregunta a la abuela, los interrogantes. Lo disfruté.
Va un abrazo
Betty

13.2.11  
Anonymous Anónimo said...

Bello poema Marina y pensaba en todo lo que puede llegar a sugerir una imagen, un recuerdo, cada desprendimiento interior que nos surge. Los interrogantes se quedan en mí también.

Lily Chavez

13.2.11  
Blogger Leo Mercado said...

Es increible como un poema es muchos poemas. Es la segunda vez que leo estos versos, y me parecieran otros, entendiendolos a la luz de mi nueva sorpresa.
Un abrazo Marina.

13.2.11  
Blogger ©Claudia Isabel said...

Muy bueno Ceci!
un placer leerte también por acá ;)

14.2.11  
Blogger Mónica Angelino said...

Una imagen y todas las palabras surgen.

Besossssss

14.2.11  
Blogger Marina said...

Betty: creo que todos los que somos descendientes de inmigrantes tenemos esa pregunta para hacerles a nuestros abuelos... yo a mi abuela paterna no la conocí... asique imaginate...

Lily: cómo no preguntarse... cada vez que veo las gipsófilas... sabías, son oriundas del Mar Negro.
Un abrazo.

Querido Leo: es cierto, eso a mí también suele pasarme. Cariños.

Sí, Claudia, estamos conectadas! Abrazo.

Mónica: las imágenes que me traen a mi abuela son múltiples, a pesar de no haberla conocido. Abrazo.

Gracias a tod@s por dejar su comentario.

15.2.11  
Anonymous yolí said...

Diré solamente que me gusto mucho tu poema, esa evocación del pasado en el presente, esas imágenes.esos sentimientos Escuho al llamdor de ángeles en casa de la abuela. Creo que es un poema muy logrado. Yolí

16.2.11  
Anonymous Anónimo said...

O vos eras un canto alto entre sábanas de viento, bellísimo poema, me llegó mucho, yo también estoy escribiendo sobre mi abuela, y más atrás bisabuelas, el viaje que los trajo...gracias por tu poema, un abrazo, María Chapp

19.2.11  
Anonymous Anónimo said...

Marina:
Qué viaje tan poético por la memoria! Le hacés honor a tu nombre : es un bello poema con los sonidos, los olores y los colores del mar...
Un abrazo grande
Montse Bertrán

20.2.11  
Blogger Marina said...

Yolí: te agradezco mucho tus palabras, cómo nos pueden las abuelas con sus misterios!

María: ya he escrito varios poemas para esta abuela, Ana, éste es el que más me gusta hasta ahora, espero seguirle escribiendo, saludos!

Gracias Montse! Un abrazo.

26.2.11  

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