27.11.09

Poema de David Rosales



LA MORADA

Nínive desapareció,
........... mi casa
mi hogar es destruido, cae en pedazos,
no sirvieron las plegarias,

claro oscuro amor por este espacio
que se reduce a siete cicatrices,
un amor, un dolor,
vivo con lo puesto, mi cuerpo se cubre
de viento, me alimento del polvo de luz
que se filtra entre árboles,
peces de colores cubren nuestro lecho,
el espejo que me atrapa destrozado,
hasta las fotos de la pared se han ido.

Desnudo, aterido,
............ tengo miedo,
la tormenta no amaina, las barcas
encallan en arrecifes de blancos huesos,
........... tengo miedo,
el silencio me acompaña,
el día se pierde, emerge desdén ardiente
ahora que la marea baja,

las olas del mar pesan,
el agua me rodea el alma,
algas coronan mi sien.

La lluvia taladra el techo,
muros incendiados, murallas derruidas
mi casa rota, desquebrajada
cae en mi espalda, el polvo
se vuelca a la deriva.

¿Dónde? ¿Dónde reposarán mis restos?
¿Quién vomitará mi cuerpo al infinito?
Ay Jonás, Ay de ti, maldito seas
¿Por qué? ¿Por qué te comiste a la ballena?

© David Rosales