6.4.08

Poema de Celmiro Koryto


sin ruido

con tormentas en la boca,
me gritó silencios
que hieren al llegar
no la sentí salir
ahora invento noches
donde la soledad se convierte
en tristes sueños de algodón
en la casa
la aldaba suena en vacío
erige mutismos
mientras me cobijo
arropado de espinas
en dos rosas que divulgan aroma

© Celmiro Koryto
Foto: Horacio Farroni

8 Comments:

Blogger Gustavo Tisocco said...

Bienvenido Celmiro a este sitio que pretende difundir a poetas contemporáneos.
Mes a mes serás publicado.
Me costó mucho abrir tus archivos, si mandaste foto me fue imposible verla, mandamela en jpg.

Gracias a Lili Chavez por acercarte.

Un abrazo Gus.

6.4.08  
Anonymous Anónimo said...

Celmiro, esos dos versos finales me encantan. Una imagen seductoramente contradictoria, así la siento.
Felicitaciones y bienvenido a la página.

Lily Chavez

6.4.08  
Blogger Andrés Aldao said...

Bueno Koryto, tu poesía se abre paso, y cuando contemplo el ayer veo que tu poesía ha adquirido la maestría del "distinto" y no la aridez del gregario...
En tu estilo, excelente poema.
Andrés el Aldao

6.4.08  
Blogger María Rosa León said...

Muy buen poema, Celmiro. La soledad como única compañía y la evocación del amor que se fue.
(Ánimo, ya vendrán otros porque la vida es un carrusel).
Un cariño grande
María Rosa León

6.4.08  
Blogger Avesdelcielo said...

Las espinas arropan las rosas.Nuncal lo había pensado. Muy logrado el poema.
MARITA RAGOZZA

6.4.08  
Anonymous Anónimo said...

Celmiro, tu poema, que ya he traducido,me lleva al comentario de andrés el aldao, y es verdad: no hay más que seguirte desde las antiguas artesanías literarias. Por lo demás, frente a la conjunción de rosas y espinas, a mí me has llevado hasta el humilde albespino ("aubepin" de los poetas tardomedievales franceses, pero también de Francis Jammes)...

11.4.08  
Anonymous Anónimo said...

Celmiro: la ausencia nos retrotrae a pensamientos y situaciones, nos permite volver a "ver" aquello que no está y a desearlo con más intensidad. Lindo poema . Laura Beatriz Chiesa.

11.4.08  
Anonymous Anónimo said...

Bello y desolador poema de un amor que aún aroma en sus espinas.
Alicia Perrig

11.4.08  

Publicar un comentario

<< Home