10.6.08

Poema de María Cristina Azcona


ORACIÓN DE LA LAVANDERA

Ruego Señor, que en este verde prado,
Conserve mi alma el blanco que la aviva
Sin que roja pasión, ¡ Ay qué pecado!
La tiña con colores de instintiva.

Que el odio retorcido y tan malvado
No le manche de negro mientras viva
El albor que hoy es casi inmaculado
Y acabe siendo su peor cautiva.

Que la envidia, que es amarillenta
No le desgaste a mi ilusión el rosa.
(Ni que, por ensuciarla, alguien le mienta).

Porque cuidar el color de cada cosa
Es en la vida lo único que cuenta.
Como Tú cuando lavas mariposas.

©María Cristina Azcona

2 Comments:

Blogger Gustavo Tisocco said...

Interesante María cristina, un abrazo gus.

10.6.08  
Blogger Avesdelcielo said...

Gran tributo al modesto trabajo con las manos en palabras refulgentes. Felicitaciones María Cristina.
MARITA RAGOZZA

13.6.08  

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