Poema de Patricia González Cerri
Qué extraña mansedumbre hay en la tarde
sin palomas ni grillos ni badajos.
Corre el tiempo al revés,
yo permanezco.
Y vuelven los panales a ser polvo
sobre un sueño amarillo de corolas.
Brota espuma en las piedras,
nacen fuentes de lluvia
y han bajado las nubes
a posarse en el agua.
No hay rumorear de viento, no hay latidos.
Qué rareza se esconde en esta tarde
donde la primavera no se rinde
Aquí
duerme el amado,
tiene los brazos fuertes todavía
y empuja las campanas de la hierba.
© Patricia González Cerri
Foto: Gustavo Tisocco (Camping de Mocoretá -Corrientes-)
8 Comments:
Patri en tu poema me desplazé a otro espacio, a esas tardes mágicas que viví allá en otro tiempo.
Me encantó.
Un abrazo y mi admiración de siempre Gus...
Una im�gen detenida.
como si el tiempo que detenta �se
paisaje, en �se instante,y que no se desea dejar pasar!
muy hermoso.
LIDIA CARRIZO
PATRICIA: se percibe el silencio de esa tarde detenida sin rumores de viento. Un abrazo, Laura Beatriz Chiesa.
suave^ como de seda hilada por la propia crisálida del tiempo^^^
búhamente^^^
m.e.
¡Bellísimo tu poema, Patricia!
Con esas imágenes de ese atardecer apacible que refleja el alma del poeta.
Felicitaciones y un cariño grande
María Rosa León
Patricia.¡Cuanta melodía hay en tu poema, una melodía de recuerdos y nostalgias. Hermoso.
OLIMPIA BORDES
Excelente poema Patricia. Un gusto leerlo.
Corre el tiempo al revés,
yo permanezco.. simplemente magnífico, los climas, las imágenes
un gusto
itzela
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