23.11.08

Poema de Eduardo Chaves



CENIZA

Dije que iba a matarme.
Lo dije para que ella
........... de una vez por todas
levantara los párpados
inventara una sílaba
hiciera que las cosas que componen el mundo
tuvieran nuevamente un fervor
............. o un capricho.
Abrí lentamente la ventana
puse un pie en la cornisa
..... y como nunca el aire se hizo frágil.
Ella
..... acostada y fumando un cigarrillo
dejaba caer la ceniza
dentro de una taza de café.
Dije a gritos
........ en el borde
......... en el filo
.......... en la boca sin labios del abismo
que iba a matarme.
............ Ella
ponía más cuidado en no ensuciar la alfombra
que en impedir la posibilidad
de ver mi sangre corriendo en la vereda.
Mi pie renunció al heroísmo.
Perdí la gloria
...... el vuelo
la ocasión del delirio.
Entré en la habitación enfermo de silencio
mi cuerpo parecía
los restos de una ciénaga.
Ella se levantó desnuda
.. pasó a mi lado
......... se miró en el espejo.
Me dio sólo el perfume
que todavía quedaba
escondido en su pelo.
Se vistió sin decir una sola palabra
... y al salir
no hizo ningún ruido.
Quedé solo
más muerto que si hubiese saltado hacia el vacío
.... más ceniza
que la ceniza en el fondo del pocillo.

© Eduardo Chaves

7 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Guau...al principio me pareció un poema diferente, no del estilo acostumbrado pero a medida que desenvolvía las palabras me pareció tan bello con un final impresionante. Me encanto!!
Un abrazo Edu

Lily

24.11.08  
Blogger Fanny said...

Ceniza, de polvo y ceniza me echaste.

Sensiblemente, fanny

24.11.08  
Anonymous Anónimo said...

Un poema con la grandeza suicida de darlo todo por una emoción desencontrada, enorme Poeta, te felicito.

Osvaldo

24.11.08  
Anonymous Anónimo said...

Eduardo: es un poema-relato o viceversa muy bien llevado y con final de ceniza. Eso que queda, aparentemente armado, pero que con sólo el roce del aliento se deshace. Un abrazo, Laura Beatriz Chiesa.

24.11.08  
Anonymous Anónimo said...

Eduardo: así, como el título, ha quedado esta soledad que, ante un soplo, se deshace. Muy bueno, un abrazo, Laura Beatriz Chiesa.

Había dejado un comentario anterior pero no aparece y, si aparece, esrá distinto.

24.11.08  
Blogger Elisabet Cincotta said...

Impresionante poema, a medida que lo leía las imágenes se presentaban para llegar a un final donde la incomprensión golpeó duro.

Elisabet

24.11.08  
Anonymous Anónimo said...

Cuando un poema sugiere, impone , golpea, mueve, interroga. Cuando las imagenes viajan en una linea de narración y en un ritmo pulsional; toda construcción es extraordinara e irresistible. Búsqueda y significado se alimentan y se niegan logrando la sintesis. Gran trabajo.
Felicitaciones
Flavio

28.11.08  

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