17.10.09

Poema de Nerina Thomas


La primera:

Es tiempo
de quietud,
silencio
reposo
recogimiento.
De idilio
conmigo misma.

La segunda:

Estaba allí
mirando el mar.
Se identificó con él,
la invitó a llegar
y se instaló
a su orilla.

© Nerina Thomas

11 Comments:

Blogger galáctica said...

Nerina: tu poema es muy interesante, porque tiene varias lecturas, sobre todo el segundo en relación con el primero.Da la impresión de que hubiera una fusión del ser, ya sea con otra persona, ya sea con el mar. Las imágenes dan la idea del agua que llega hasta los pies de quien contempla. Me gustó mucho.Un beso grande de Irene Marks

18.10.09  
Anonymous Anónimo said...

La soledad disfrutada permite la aceptación gozosa de la compañía, como un regalo más. Me gustó mucho. Adriana Maggio

18.10.09  
Anonymous Anónimo said...

Cualquier versión me lleva a vos. Porque esa sos, la del sosiego, la que busca quietud, la que espera invitación, la que siempre encuentra el lugar...Un beso.

Lily

18.10.09  
Anonymous Anónimo said...

La tercera:
Muy bello y conmovedor tu canto de amor, Nerina.
Aplausos y besos
María Rosa León

19.10.09  
Blogger Juan Carrizo said...

La primera etapa de la vida tiene sus cosas que son condescendientes con nosotros mismos satisfacen nuestras necesidaes y son permisibles hasta de nuestros antojos y la otra etapa conlleva compromisos responsabilidades,proyectos poseer ideas y realizarlas,echar raices en la orilla del mar,lleno de espectativas el amor siempre llega de la otra orilla

19.10.09  
Blogger Ricardo Juan Benítez said...

Tal parece que en cualquiera de ambos estadios encontraste equilibrio, felicidad y armonía.

19.10.09  
Blogger Natalia Molina said...

las mujeres que sos se encontraron, en estas orillas poéticas.
es bello que eso suceda en un poema.
saludos!

21.10.09  
Anonymous Anónimo said...

Muy buen poema, Nerina "de idilio conmigo misma" condición para que suceda un verdadero encuentro, me gustó cómo expresás los dos momentos. Un besote, María Chapp

21.10.09  
Blogger Unknown said...

Entre la primera y la segunda hay un mundo que se percibe lleno de imágenes magníficas. Toda la poesia en dos capítulos que se complementan. Gran trabajo. Eduardo Chaves

21.10.09  
Blogger Unknown said...

Llegó el acompañante a esa orilla y con ello se acabo la soledad. Bravo Nerina, Julia

21.10.09  
Blogger Elisabet Cincotta said...

Dos momentos, dos amores distintos y ella transitando el poema

besos
Elisabet

21.10.09  

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