24.2.10

Prosa de Paula Molinelli


No soporto macerar en mis vacíos

Ya es hora de arrancar todas las fotitos que hay en la pared, me digo, y las miro pero me da fiaca. Las miro fuerte, siguen ahí, decido dejarlas. Como si hubiera sido adicta a, creo que ya está terminando el período de desintoxicación. Igual no me atrevo a nada. Sigo en el 9 ermitaño introspectivo al que me costó tanto volver y me recuerdo que esa fue siempre mi carta, aunque por un tiempo me haya llegado a olvidar de ella. Me juro que no me volverá a pasar, que desde ahora la voy a tener más en cuenta, pero sé que puede fallar. Declamo cosas como viva Bach, lo asocio bizarramente con tuve tu veneno. Leo Las rubiatas y me detengo en el "¡Oh! ¡El flagelo de la vida!".


© Paula Molinelli

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

guauuu! me gustó mucho, pero mucho esta prosa!
gracias por compartirla
francisco

24.2.10  
Blogger Máximo Ballester said...

Me gusta, Paula. Muy buen poema, muy interesante.
Saludos.

27.2.10  
Anonymous Anónimo said...

paula sos mi tierra

21.4.12  

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