9.5.10

Poema de Juan Hurtado


En tu dedo,
en el índice de tu dedo
se posa un reino
que tiene tiempo,
en el índice de tu dedo
te miro cada noche
como si fuese mentira
que estoy tatuado
en tu carne
como el perfume
de la muerte.

Hay otros dedos,
lo sé,
ellos esperan,
dormidos esperan
los otros dedos...
pero volando.

Una libélula
bañada en plata
se posa en tu mano
-en la tierra de la palma
de tu mano
que parece un campo de guerra-,
es un anillo
la consagración
de los insectos
que incitan al vuelo.
Te espero...
la noche entera.


© Juan Hurtado

6 Comments:

Anonymous Milagros Rodríguez said...

Tu poema también incita al vuelo!

10.5.10  
Anonymous Anónimo said...

un dedo, que significa también la identidad de los que le siguen, para re-leer
saludos
anahí Duzevich Bezoz

11.5.10  
Anonymous Anónimo said...

"...Te espero la noche entera."
Bellísimo cierre para tu bello poema, Juan.
Aplausos y un gran abrazo
María Rosa León

11.5.10  
Blogger deliteraturayalgomas-2 said...

Esperar la noche entera recreando sensoriales imágenes me parece magistral.
Un abrazo
Betty

11.5.10  
Blogger Juan Hurtado said...

Muchas gracias por sus comentarios. El poema habla por si solo, cobra vida, fui el herrero de su nacimiento, ahora, soy solo un extraño.

12.5.10  
Blogger galáctica said...

Hola: este poema tiene una musicalidad innata, es dejarse llevar, más allá de las imágenes bellas ,hacia una dimensión puramente lírica,donde se viaja con el hemisferio derecho, el que no sigue los dictados de la razón, sino del corazón.Felicitaciones Irene Marks

15.5.10  

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