5.12.10

CONSIGNA DE DICIEMBRE: Poema de Leonor Mauvecin


MANZANAS

En el patio del convento / en el silencio de la siesta
limpio con la escoba el piso de tierra.
limpio
y a la sombra / en el perfume del verde / en el gorjeo:
............. las manzanas.
Ajena fruta prohibida en el jardín recoleto.

Recuerdo entonces antiguas historias
otros jardines / que me cuentan las monjas.

Cedo a la tentación

Escondo la fruta en el regazo
la pobreza
cubre mi culpa / con sus manos.

© Leonor Mauvecin

22 Comments:

Blogger Gustavo Tisocco said...

Gracias Leonor por participar de esta consigna de fin de año que pretendió agregarle magia al sitio, gracias...

Un abrazo Gus.

5.12.10  
Anonymous Anónimo said...

Muy Bueno leonor y emotivo
Gracias
Julio Carabelli

5.12.10  
Blogger Hilda said...

Me gustó mucho!!!!!!!!!!!!!! Felicitaciones

5.12.10  
Anonymous Milagros Rodríguez said...

Muy fresco tu poema!

5.12.10  
Blogger Alejandra Leonor Parra said...

Muy bueno Leonor, uno se queda pensando...dónde cada quien esconde su culpa... besos y gracias

5.12.10  
Anonymous Anónimo said...

Pensaba en lo que decía Alejandra, y sí, tus poemas siempre tienen un doble fondo y está muy bien el planteo que ella se hace. La manzana tentadora...el poema un árbol lleno de frutos.

Lily Chavez

6.12.10  
Blogger Avesdelcielo said...

Captación original y tierna de la imagen. Felicitaciones.
MARITA RAGOZZA

6.12.10  
Anonymous Anónimo said...

un poema triste, dan ganas de gritar y no saber porque ¿la manzana es siempre la culpable?

maria elena tolosa

7.12.10  
Anonymous galáctica said...

Leonor: la manzana es el juego de la seducción que se ofrece, el eros que convoca y lo expresàs con mucha claridad, igual que ese momento de barrer el piso de tierra que lleva con su cotidianeidad al momento exacto que mencionás. Muy logrado, expresa muy bien la imagen. Saludos poéticos Irene Marks

7.12.10  
Blogger Mónica Angelino said...

Escondo la fruta, esos últimos versos son un gran poema en sí mismos.

Besossssssssss

7.12.10  
Anonymous Anónimo said...

Sobre la fruta prohibida, tu melancolía, Leonor.
Me gustó mucho la imagen de Gus y la que vos me pintaste con este poema.
Un cariño
Alicia Borgogno

7.12.10  
Blogger Nerina Thomas said...

Entre la imagen y tu imaginación, una dupla de aquellas!!
felicitaciones! Y Felices Fiestas !!

8.12.10  
Blogger Mariasilvia said...

Te quiero, Leo!!! Y respeto mucho tu palabra!!!
Y felices sesenta!!!!

8.12.10  
Anonymous Anónimo said...

¡ me encantó!
saludos
Anahí duzevich Bezoz

8.12.10  
Anonymous Anónimo said...

Querida LEONOR !! siempre vos buceando en las antiguas historias, las palabras que te dictan y susurran las vivencias de un tiempo hecho de nostalgia y cicatrices. Abraxas. Al

10.12.10  
Anonymous Anónimo said...

Leonor:

Manzana y culpa, culpa y pobreza, historias pasadas, historias contadas contra historias vividas. Para mi tu poema habla de valentia y experiencia. Me encanto tu poema.

UN abrazo carinoso.

11.12.10  
Anonymous Anónimo said...

Recuerdos de la infancia, pero, sobre todo, de una sensación. Me gustó mucho.
Para que el 2011 nos siga reuniendo en la Palabra!!!
Abrazo
Alicia Perrig

11.12.10  
Blogger Eduardo said...

Leonor
en la manzana has reunido todos los sentimientos de la infancia y la mirada actual del poeta. Una historia que en su brevedad nos deja en medio de la filosofía de la vida. Eduardo Chaves

13.12.10  
Blogger Leonor Mauvecin said...

Gracias amigos por sus comentarios , les cuento que el poema integrará un libro inédito El Libro de Elena , allí es Elena la que habla , la que cuenta su historia de pobreza y marginación , Elena existe es mi Nana, ha vivido con mi familia y viene de una infancia muy pobre en el norte de Córdoba y ahora tiene 89 años, vive a mi cargo y de sus anécdotas nacen Los poemas de Elena
Gracias a todos Los abrazo

14.12.10  
Anonymous Anónimo said...

Un poema conmovedor que expresa una inocente culpa que jamás debió sentir esa niña.
Bello homenaje a tu nana, qué lindo,ojalá ella pueda estar
cuando lo presentes.
Cariños
Juany Rojas

14.12.10  
Blogger Gisela Galimi said...

Hermoso poema, que suma sentidos

5.11.11  
Anonymous gustavo bustillo said...

Conmovedora experiencia es leer este poema. Me ha llevado a cierta circunstancia de mi padre; allá en la serranía coscoína de su primera infancia; sus 4 años conquistaban el pan y su pedazo de techo: llevaba diariamente agua y leña a tres vecinas. El trabajo más placentero, tal vez fuera llevar sus ganas a la mesa de los vecinos ricos, para que el propio apetito contagiara y movilizara al del inapetente hijo prodigo.

8.11.11  

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