16.1.11

Poema de María Julia Druille


Lo que alimenta la inocencia

la vida es tan corta
siempre amaré la rebelión
de los junquillos brotando
en la sorpresa estéril
.................... de la tierra
un golpe lento al corazón
................. pero certero
como la hoja seca
..................... caída
en el estanque
su inexorable naufragio
y a la vez la belleza
la inmortal promesa del instante
el tiempo es tan irremediablemente breve
siempre extrñaré mis tréboles
no habrá plazos en mi vida
ni volveré a asomarme a esta ventana

lo que hice es una ampolla
............................ en carne viva
pude salvar a otros
............................. salvarme
la vida es tan corta
sólo queda
lo que alimenta la inocencia


© María Julia Druille

6 Comments:

Blogger Songo said...

Me encanta como cierras el poema, ante la brevedad de la vida, la inocencia se impone...

16.1.11  
Blogger Jeniffer Moore said...

Qué poema tan luminoso, tan lleno de vida y de paisaje interior, natural y hondo. Felicitarte es poco. Sólo agradecerte el arte que te nace como esos junquillos, de la tierra fértil de tu esencia.
Un gran abrazo.
Jeniffer

16.1.11  
Blogger galáctica said...

Un poema muy auténtico, con "la rebelión de los junquillos" que el yo lírico hace propia, y la fugacidad del instante plasmada en imágenes logradísimas("su inexorable naufragio")y la puñalada del dolor "una ampolla en carne viva", de lo que no se logró en el plazo acordado, porque "no hay plazos". Hermosísimo Irene Marks

19.1.11  
Blogger Ricardo Juan Benítez said...

Las descripciones, con imágenes tan vívidas, son maravillosas.

23.1.11  
Blogger Nerina Thomas said...

Qué discernir!!
Sabiduría.
Bravo.
un cariño

27.1.11  
Anonymous Anónimo said...

Bellísimas imágenes sobre las llagas que nos hace el vivir, el aprendizaje diario y la certeza de la esencia muy dentro de nosotros, magnífico poema!!!! un beso, María Chapp

2.2.11  

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