27.7.11

Poema de María Alicia del Rosario Gómez de Balbuena


El secuestro

Anudo los segundos y las horas.
Y se agitan, furiosas, las estrofas.
Una historia muy triste se lamenta:
Le han sacado sus hojas.
¡Feliz de ti, poeta, ella me dice! ¡Feliz de ti, que existes!

Hurgo entre mis segundos y mis horas.

La película vuelve a ser presente.
“Ellos pasan… La noche se agiganta con sus sombras.
Atropellando mis silencios, pasan.
Se adueñan de mis escritos ¡Viejos!
Y se esconde la historia en otras páginas.”

Hoy sé por qué razón se hizo chiquita.

Tiñó el tiempo su pena…
Ya sin voz, y tramposa, se ocultó la palabra
y la historia calló.
Descalzó sus sandalias de futuro.
Y una pausa obligada la ocultó en mi memoria.

Un largo sueño duerme sus palabras robadas

Y una canción de cuna se escucha en derredor:
“Estrellas sin aristas habrán, en nuestro cielo.
Nubes de seda habrán, será muy especial…
Transparentes vellones serán como cristal”

¡El orbe entero grita su canción más triunfal…!


Hoy…Gritos silenciados desnudan la memoria.

Las páginas nacidas de angustias reprimidas
¡Son páginas que laten en nosotros! Como late la vida.
Por eso crece el sueño en mi memoria…
La historia también crece: Un libro le da forma.

© Alicia Gómez de Balbuena

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

"Páginas nacidas de angustias reprimidas...Gritos silenciados desnudan la memoria...Late en nosotros...como la vida..."
Me llegó al corazón.
Abrazos
Maria Cristina Fervier

31.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Qué curioso, nos conectamos por un mail de difusión de actividades literarias, y ahora veo que compartimos publicaciones en esta pàgina y la generosidad del querido Gustavo. En el país poético, todos estamos cerca.


Marcelo Juan Valenti

20.9.11  
Blogger HÉCTOR JOSÉ CORREDOR CUERVO said...

“No es el dolor físico el que me detiene, ni las cadenas en mi cuello lo que me atormenta, sino la agonía mental, la maldad del malo y la indiferencia del bueno”. Coronel Luis Mendieta.

VIDA EN LA SELVA

Por Héctor José Corredor Cuervo

Revestida de gris entre la selva,
bajo sombras de la hostil maraña,
la vida pasa esperando que vuelva
la luz en libertad por la mañana.

Entre sombras de injusto cautiverio
ronda la soledad agazapada,
mirando que la parca y su misterio
llegue con claridad en la alborada.

Las ramas son las fieles compañeras
que ofrecen el abrigo y real confianza
entre hombres que matan como fieras
la propia libertad y la añoranza.

El sol al ocultarse huye aterrado
al ver tanta maldad en este mundo
y estrellas no dan lumbre al collado
por temor a un felino vagabundo.

Los sueños, al igual que el tiempo,
están bajo la fronda secuestrados
sin esperanza , sin ningún aliento,
sin ilusión de que sean liberados.

Los recuerdos, cual feroz catarata,
rompen espacios en la frágil mente
para mostrar a la amistad ingrata
y al duro corazón del dirigente.

Las plegarias y gritos de clemencia,
que se hacen a Dios en el calvario,
se ahogan en el mar de la indolencia
con esbirros que roban el sudario.

5.12.11  
Blogger maria alicia said...

gracias a todos quienes se han hecho eco de mis ecos, por los momentos sufridos de tantos hermanos nuestros

2.12.13  

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