27.7.11

Poema de Raúl Feroglio



SOPLAN

A Patricia Gunziger

Tomá: mujer de brillo entre la sombra,
es para vos este versito humilde.
Tomalo, si querés, para sentirlo tuyo:
se fue armando con torpeza.
Primero fueron olas
vaivenes de sentir que verde es fresco
pero también misterio,
percibir que el agua lava las heridas
y es también baldazo de ignominia.
Que la quietud puede ser siesta de ceibos
y alguna vez
la muerte.
Y así
mezclados,
vueltos angustia central que moviliza,
bullían en pecho, hervían,
fulguraban hacia arriba del poeta
y saltaban palabras, se chocaban,
no sabían...
Entonces te miraron, las palabras,
entendieron, se alinearon,
desordenadas pero alegres,
festivas,
primavera o niño, horizonte cercano.
Se vieron a sí mismas en espejos
te siguieron mirando y decidieron ser
pequeño, humilde, poema.
Su máximo deseo:
estar, como ahora, entre tus manos,
y soplarte, un vientito de paz, así en la cara.

© Raúl Feroglio

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Aplausos para este poema Raúl.
Disfruté leyéndolo dos veces.
Un abrazo
Alicia Borgogno

28.7.11  
Blogger Mariasilvia said...

Permítaseme un poquito de envidia por Patricia.
¿Podré yo también tomar un poquito del aire del poemita? (por eso de "alguna vez la muerte", digo, pa llevarme esta luz)

29.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Si acepta ese vientito de paz o deseo promesa poema, ya es bueno. Si en cambio te dice, NO, yo quiero un tapado de piel, un diamante costoso, una barra de oro, un buen depósito en banco extranjero, aunque soples para dárselo no habrá paz. Rubén Vedovaldi

30.7.11  
Blogger Fabiana said...

Que hermosura!!! que la quietud puede ser siesta de ceibos.... Maravilloso!!! Felicitaciones al poeta y a su musa!!! Fabiana León

1.8.11  

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