Poema de María Del Mar Estrella

SOMBRAS EN EL MURO
el compromiso
Hay pasos que roturan la noche, sonidos de trinchera
que el silencio refracta a la deriva
misteriosas metáforas impresas en la memoria de un segundo
pasos que avanzan, insistentes, atravesando muros espectrales
constatan que la vida resiste todavía
como una contraseña que va de boca en boca, desde ayer a mañana.
Hay pactos que se firman con la sangre de todos los ausentes,
escribas generosos que declaran fidelidad al desamparo.
Y uno va comprendiendo de a poco que se vive para asumir la soledad
penetrar en los sótanos del miedo
garantizar el compromiso.
“No hay otra manera de alcanzar la eternidad que ahondando en el instante
ni otra forma de llegar a la universalidad que a través de la propia circunstancia”
Hay noches imperfectas en que el vigía asume la crueldad de un cielo
que naufraga vertiginosamente en la punta de un sueño
y monstruos de fehacientes pesadillas desfilan por un túnel
excavado sobre héroes y tumbas sin reposo.
Es allí donde el hombre se hace nombre
predestinado a su razón de todos,
allí donde pernocta el centinela de la noche
el Prometeo trágico. Aquel que pertenece a la mítica raza
de los que sufren la obsesiva necesidad del testimonio
hombres que sueñan el sueño colectivo0.
Custodios del futuro, sus ojos de piedad alucinada
pretenden descifrar el milagroso gesto de la vida.
Es apenas un hombre que camina a su patria natal.
A su raíz de infancia.
El peregrino del nunca más grabado en lo profundo.
Un vecino de Dios llamado Ernesto.
© MARIA DEL MAR ESTRELLA
Foto enviada por María Del Mar Estrella




















