25.11.08

Poema de Graciela Licciardi



y es que no se dice
la agonía de las luces
ni la magia de lepera
ni el rincón de la bersuit
el lento desapego de las calles
disparadas por balas incoloras

no se dice de un mundo
buscando zafar de su desquicio
de locos y de putas
que arrancan aguijones
de penas en la noche
y el vino juguetea en la garganta
como un viento de fuego
y labios cansados
frutos del sexo y mi yo
quebrado por la lluvia del no sé

y es que no se dice

ni siquiera es urgente

© Graciela Licciardi
Foto: Gustavo Tisocco (Colonia Del Sacramento -Uruguay-)

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Graciela, estamos invadidos por el autismos generalizado, pero nadie puede escapar a la magia de una imagen o a una sensacion en tu poema. Saludos
Patricia Corrales

27.11.08  
Anonymous Anónimo said...

Graciela: Hay un desgarrarse en este poema, una fuerza vital que crece en desmedro de la indiferencia. Es una protesta que grita pero a la vez solloza sus deseos de vida frente a lo que pugna por sepultarla.Besos Irene Marks

28.11.08  
Anonymous Anónimo said...

David Antonio Sorbille dijo...
Te felicito por el encuentro de la palabra justa para describir una realidad que golpea. Un gran poema.

3.12.08  

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