14.1.09

Poema de Ricardo Rubio



RETROSPECTIVA

No vi en los azulejos el fondo de mi garganta.
Aquella tarde los hombres de blanco
propusieron las piezas y la voz tembló
con un miedo que habría de repetirse.
Crecí sin pausas hasta la pausa.
Luego ella llegó con sus caras
como un estandarte merecido,
eligió las costumbres,
las horas y los días.
Ahora mis gritos
-casi controlados-
pertenecen a otros.
La tarde revuelve la ropa
alrededor de la cuerda,
y el mismo pájaro trina para no ver.

© Ricardo Rubio

7 Comments:

Blogger Unknown said...

Ricardo
muy bello el poema y sobre todo esta manera de hablar de nuestra condición de hombre dentro de una sociedad que nos encasilla sin piedad. Felicitaciones.
Eduardo Chaves

15.1.09  
Anonymous Anónimo said...

Aterrador momento del desprendimiento del ser visto desde los cristales o a través de ellos; o, ¿por qué no? Frente a frente que es peor.

Felicitaciones, enorme poema.

Sonia

15.1.09  
Blogger Avesdelcielo said...

Sin darnos cuenta los otros nos miran sin habernos visto del todo nosotros mismos.Muy bien planteado desde el mensaje y las imágenes.
MARITA RAGOZZA

17.1.09  
Anonymous Anónimo said...

Muy bueno, Ricardo. Hay momentos en que sentimos nuestra voz como ajena...
Felicitaciones y un gran abrazo
Marìa Rosa Leòn

17.1.09  
Anonymous Anónimo said...

Estupendo poema, querido Ricardo. Rotundo en sus sugerencias, sugestivo en sus mazazos. Con ese instinto de perfección tan tuyo. Gracias.

Jorge Luis Estrella

18.1.09  
Anonymous Anónimo said...

Ricardo,

Muy interesante, quizàs, quizàs no me termine de gustar la frase final, pero es algo personal y punto.

Josè Luis Visconti

19.1.09  
Blogger Elisabet Cincotta said...

Estupendo poema, el control que vamos aceptando marcado desde tu palabra.

Abrazos
Elisabet

29.1.09  

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