8.7.11

Prosa de Alejandro Drewes



NI ES TUYA LA CASA

Detenido entre dos estaciones, un sábado sexto de melancolía y de niebla,
perdido entre las últimas voces.
Sin intuir siquiera la razón del inmenso desierto extendido de pronto ante
los ojos.
Ya vuelta otra y parda la tierra, cansada de lo inútil de la carga.
Solo contigo te quedas, soberano final de la enésima dinastía de monos.
Y apenas invocar en la despedida alguna mano que encienda la estopa fugaz de
esta historia, que destruya la última lámpara. Como el pesado vino del exceso ella
sea, postrero resto de aceite dado de beber a los vientos.
Pues a su tiempo desde toda clausura y olvido, vendrán los dioses ausentes a
cobrarse la renta.

© Alejandro Drewes

8 Comments:

Blogger Elisabet Cincotta said...

Excelente poema, Alejandro. Placer leer tu obra.

beso
Elisabet

8.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Muy bueno Ale/como todo lo tuyo

desde graciela abrazo

9.7.11  
Anonymous silvia loustau said...

Una prosa poética cargada de significados, de tonos agobiantes, bellamente escrta, un abrazo,



Silvia Loustau

9.7.11  
Anonymous Pauli said...

"vendrán los dioses ausentes a cobrarse la renta", siniestra imagen. Me fascina lo que escribís, sea prosa o verso.

9.7.11  
Anonymous Anónimo said...

magnífico^ querido jens^^^
buhamente^^^
m.e.

10.7.11  
Anonymous Anónimo said...

un poema que también es un prosa, muy bien logrado como todo lo que escribes
saludos
Anahí Duzevich Bezoz

10.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Qué fuerza y qué personalidad tiene tu poema Alejandro, ¡Felicitaciones! Un gusto leerlo y releerlo. Gracias y éxitos

Cristian Gentile

12.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Un texto difícil, intenso, pleno de significados y una admirable belleza formal. O sea, tuyo, Alejandro.

Jorge Luis Estrella

28.7.11  

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