10.7.11

Prosa de María Teresa Andruetto


Natilla perfumada

Mejor que la leche pase tibia, por obra de tus manos, desde la vaca al cuenco asentado en tu vientre. Si es así, sólo bastará espesarla a fuerza de harina o de fécula, mareando la blancura con una vara de madera. No olvides perfumarla con naranja seca, con limón, con ramas de canela. Y volverás a ser niño cuando la comas bajo la luna llena.

© María Teresa Andruetto

11 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Poema de una sensibilidad extraordinaria que me emocionó y se me hizo agua la boca. Gracias y abrazos.

Jorge Luis Estrella

10.7.11  
Anonymous Anónimo said...

muy hermoso ,este poema canta con sencillez en nosotros ,un desayuno y nos vuelve a la niñez.abrazo Marizel Estonllo

11.7.11  
Anonymous Andrea Pizzella said...

Hermoso canto al niño que llevamos adentro. Gracias
Andrea

11.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Hay una cosa aromática que estoy segura sale de la palabra y me embriaga. Un beso amiga, tquiero

Lily Chavez

11.7.11  
Blogger Mónica Angelino said...

!Cómo me la hacía mi abuela!!!

Besossssssss

14.7.11  
Blogger sacanueces said...

tan sencillo y tan conmovedor! hermoso, gracias!
un beso francisco

18.7.11  
Anonymous Angel Rizzano said...

Aroma a Campo,a noble Vaca,Naranja

seca...a Abuela.Colores,Tibieza,

Sensaciones...Abuela.SI! Monica.

Si! a los 6 comentarios.

GRACIAS MARIA TERESA.

19.7.11  
Blogger Fabiana said...

Cuánta belleza!!! Emocionada ante el poema. Fabiana León

25.7.11  
Anonymous Sonia said...

María Teresa, cuántos perfumes, cuánta sensibilidad... cuánto amor!!!!!!!!! Sonia Del Papa Ferraro

25.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Todo aroma. Todo sabor. Todo nostalgia. Todo belleza
Abrazo
Alicia Perrig

28.7.11  
Anonymous Anónimo said...

un acto de amor todo el poema, un acto de vida, naturaleza y añoranza
¡que placer degustarlo!
saludos
Anahí Duzevich Bezoz

29.7.11  

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