30.3.08

Poema de Alejandro Schmidt


Veces


A veces me dejabas un chocolate en la almohada
a veces íbamos al cine
a veces cuando tenía 6,12,18 me tratabas como si tuviera 6,12,18
a veces me decías que era bueno
a veces sentía que había emergido de tu cuerpo
alimentado por sus partes blandas

vigoroso

a veces me sentaba a esperarte durante años
a veces creí durante media vida en vos
te perdonaba
te defendía a veces ,muchas veces

a veces me pregunto que pensará mi padre
allí en su muerte
-la muerte es lugar del pensamiento-
a veces siento que amé a mi padre
mucho más que a vos
porque
pródigo es el fantasma en sentimientos.

¿Te ocurrió ser madre?
¿Sabías?
¿Preguntaste?

A veces creía que eras yo
y me volvía triste
tristísimo

a veces te cambié por la invención del héroe
la luz de los amparos

abre la ausencia un amplio pecho
a veces te hablo desde allí
desde esa maternidad
silencio
primera voz

y siempre tu malicia
tu sequedad
de eso te excusabas como de una inconveniencia
a veces

a veces era un niño, un joven, un hombre
un poco rengo, o manco
casi ciego
olvidado
mentido
exiliado de la terneza
el candor
el resultado
de vos
y podía flotar en toda la luz del mundo
más fuerte que tu no
tu acaso
tu desgarro

a veces

pocas veces.

© Alejandro Schmidt

6 Comments:

Blogger Gustavo Tisocco said...

Un gusto Alejandro que compartas este sitio donde pretendo difundir a poetas contemporáneos.
Todos los meses serás publicado.
Un abrazo enorme Gus...

30.3.08  
Anonymous Anónimo said...

"La muerte es el lugar del pensamiento", dices, Alejandro, a veces, porque otras es el lugar del desarraigo y de la desmemoria, Aunque, también a veces, hay que darle un vuelco de corazón a la antesala...
Pere Bessó

30.3.08  
Blogger hector berenguer said...

Alejandro: nuestros padres son más que pensables, poéticamente hablando, indefinibles...
Saludos, Héctor Berenguer

30.3.08  
Blogger Migdalia B. Mansilla R. said...

A veces, a veces no sé qué decir como en este momento.

Un abrazo,
Migdalia

30.3.08  
Anonymous Anónimo said...

Alejandro: a veces, por razones externas o internas, no se puede ser como uno quisiera. Eso no quiere decir que- a veces- uno esté bien con su propio comportamiento. A veces alguien cercena tiempos, encuentros, fuera de lo querido y el otro no se entera y, a veces, la mayor parte de las veces, hay una propia incapacidad para demostrar eso que uno posee en cantidad. La reflexión
es, a veces, el camino de la luz que uno necesita para comprender.Un abrazo, muchas veces, de Laura B.Chiesa.

30.3.08  
Blogger María Rosa León said...

Muy bueno tu poema Alejandro. Gracias por compartirlo con nosotros.
Un cariño grande
María Rosa León

30.3.08  

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