5.2.10

Poema de Alejandro Mauriño


ENCUENTRO CON LA NADA

¡Cómo explicar a la gente
aquello que llaman Dios!
¡Cómo explicar lo existente
y lo que nunca existió!

Lo busqué de niño y grande:
cercioré su inexistencia.
Comprendí que era un alarde
de torpeza e incoherencia.

Pedí justicia y verdad,
amor, paciencia, alegría,
democracia y libertad,
y en soledad, compañía.

Pedí mil cosas, mi amigo,
y ofrecí mi mano franca;
al cabo yo fui testigo
de todo aquello que falta.

Lo busqué y grité su nombre
en las buenas y en las malas.
No es divino ni hombre,
ni demonio, duende o hada.

Porque de aquellas pavadas
que el humano se permitió,
cito al que lo llaman Dios,
pero yo lo nombro Nada.


© Alejandro Mauriño

2 Comments:

Blogger Nerina Thomas said...

Desde su lugar, el poeta se muestra, desnuda su sentir y se expresa, Con la palabra misma.
un cariño

19.2.10  
Blogger Isa said...

Estaba por allá y el título me capturó. A continuación de leerlo, me dije: me gustaría, como a García Lorca “ser todo de vino y beberme” ¿Cómo esto que es realmente bueno, puede quedar en el tintero? Me apena. Isabel, acompañante en el mito.

20.2.10  

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