22.4.10

Poema de Carlos Adalberto Fernández


Nostalgias de estrellas

Chapoteando en fluídos innombrables,
el Hombre busca, en la rocas hadeicas,
en los gases tortuosos e impredecibles,
las huellas del Padre.
¿Cómo explicar este mundo,
la inacabable guerra entre herederos,
sin el Designio de un Loco (o un Niño)
ubicuo, eterno y despótico?

Es doloroso, ser el Huérfano,
tener moral, odiar el Mal, condenar, invocando...
¿Invocando qué? Tus juicios valen lo que un eructo.
Sólo quedan las turbulencias maceradas en fondo de las estrellas:
miedo, odio, supervivencia, enemigo.
Y sí. También, la angustia cotidiana.

Son las últimas rocas.
Responsable, te invoco.
Las golpeo.
Se desmenuzan sin gritos, sin llantos.
Sólo me dicen lo que yo me digo:
“Tu eres polvo y en polvo te convertirás”
Hombre; haz lo único que puedes:
decidir tu camino en el camino que te dan.
Huérfano de dioses o hijo de piedras,
Oh, manifestacion superior del universo.
Confórmate, no lloriquees.
Sé Hombre.

© Carlos adalberto fernández

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Me conmovió y me identifiqué con ese "Se Hombre".
aplauso.
Un abrazo.
Dragontesa Leuzzi.

23.4.10  
Blogger deliteraturayalgomas-2 said...

Poema fuerte como la realidad y con los elementos necesarios para que digamos - es un buen poema -
Un abrazo.
Betty

26.4.10  
Anonymous Anónimo said...

Fuerte y con verdades como puños, Carlos. Ser poeta es un privilegio, pero también es un compromiso y en eso de decir verdades, el compromiso es mayor.
Felicitaciones y un gran abrazo
María Rosa León

26.4.10  
Blogger ACARLOS ADALBERTO FERNÁNDEZ said...

Gracias, amigas/amigos
Decir verdades fuertes, dolorosas. Es difícil serlo, sin caer en el libelo, la diatriba. Para mí es extraer verdades, heridas, rencores, de la realidad en la que el poeta -el narrador- se sumerge.
Gracias de nuevo.

24.5.10  

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