21.4.10

Poema de Celina Vautier



Los lobos

Me pregunto si alguna vez podremos
librarnos del asedio de los lobos,
cuando creemos que al fin se retiraron
vuelven y nos recuerdan / con sus aullidos,
que aún están allí, agazapados,
con su hambre de carroña,
con sus fauces atroces,
tratando de alcanzar, con un zarpazo,
los restos del festín.
Algunos se han cubierto la pelambre
con el cuero de algún cordero muerto
y simulan, no sin arduo trabajo,
una digna actitud de mansedumbre.
Pero no pueden con su naturaleza
y al verlos todos juntos mostrando ya sus garras,
gruñendo desconfiados de su propia jauría,
me invade nuevamente la profunda tristeza
de pensar que, además, podrían tener cría.

© Celina Vautier

7 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Este poema está escrito como los dioses, Celina, con muchísima inteligencia y sobriedad. El final es cruel, golpea duro. Gracias por estas punzantes letras. Un fuerte abrazo.

Jorge Luis Estrella

23.4.10  
Anonymous Anónimo said...

Y sí, no podrían... TIENEN cría. Todos los días tienen cría. Pero también tiene cría la poesía.
Abrazo
Alicia Perrig

24.4.10  
Anonymous Anónimo said...

David Antonio Sorbille dijo...
Un texto para tener muy en cuenta. Magnífico Celina. Un gran saludo.

25.4.10  
Anonymous Anónimo said...

¡Bravo, Celina!
Y aunque nos pese, tenemos que reconocer que a veces nos parecemos mucho a ellos.
Aplausos y un beso grande
María Rosa León

26.4.10  
Anonymous Anónimo said...

Muy bueno Celina, acuerdo con el comentario de Alicia y añado, cuánto más se reproduzcan la poesía, la belleza, el amor, más fortaleza, más luz que muestre a cada "lobo" su propia oscuridad. Un abrazo, María Chapp

27.4.10  
Anonymous Anónimo said...

Jorge Luis: tu comentario me conmueve, no sólo el tuyo, todos. Es éste uno de mis poemas favoritos, porque está escrito con dolor y con furia, porque me enojan y me hieren los "lobos". Gracias, gracias a todos por entenderme. Y gracias a Alicia y a María Chapp. Y a David y a María Rosa. Gracias a todos los que entendieron.
Celina

30.4.10  
Anonymous Sonia Quevedo said...

Celina, Al cerrar los ojos, he repasado huellas y momentos dolorosos, profundos y fuertes que dejaron huella.
Todo un cúmulo de sentimientos encontrados volvieron a la vida con sus magistrales palabras.
Gracias por compartir tan profundo poema.

Por siempre,
Sonia

30.4.10  

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