16.10.10

Poema de Jorge Boccanera



Yo respiro la selva, no lo ves pero yo la respiro
y voy sujeto al humo de su cuerpo.
El vapor de sus nombres sube por las cañerías de
esta ciudad vieja.
Y respiro su sangre.
Aspiro la arboleda y es de un trago, con borbotones,
pelos de animal y cáscaras de fruta descompuesta.
Cosas que fueron otras se deshacen en el plateado de la
noche.
Son estrellas podridas que acunan con aullidos, con un
filo vidrioso y una piedra que duele a cualquier tacto.
Vivo en esa caverna sin paredes.
Entre sus inscripciones lo enmarañado tiene rostro
y los perfumes gozan su fugacidad eterna.

También en la noche de cemento te respiro.
Agua insolente cruza debajo de mi almohada.

© Jorge Boccanera

15 Comments:

Anonymous Anónimo said...

la vida de la gran ciudad y el ccansancio de respirar en ella , beber en su sed y traspirar sus olores


maria elena tolosa

16.10.10  
Anonymous Anónimo said...

Ay Jorge, que belleza...voy sujeto al humo de su cuerpo. // Cosas que fueron otras se deshacen en el plateado de la noche...
Excelente, un placer.

Lily Chavez

16.10.10  
Anonymous stella said...

Maestro, bellísimo, como todo el libro. imperdible
besos
stella

16.10.10  
Anonymous Anónimo said...

La noche con todos sus misterios y la voz del poeta emergiendo entre la oscuridad.
¡Una maravilla tu poema, Jorge, como siempre!
Felicitaciones y un gran abrazo
María Rosa León

17.10.10  
Blogger Songo said...

Selva, humedad, y en ella una cierta redención... Palabra de poeta que también redime...

17.10.10  
Blogger poesiadelinterior said...

Maestro. Un placer leerte en este sitio. No sorprende la hondura de tus versos jugando complejo con imágenes simples. Qué gusto! Raúl Feroglio

18.10.10  
Anonymous Anónimo said...

Es un gran poema porque la idea de la ciudad como selva está bellisimamente tejida, comparada, no hay un solo lugar común y hace con la ubiacación de las palabras ir veniar constantemente de la selva a la ciudad, de lo natural a lo urbano, poema de una sensibilidad distinta, maestro este al que debemos seguir, mirar y aprender. Lucas Andrín.

19.10.10  
Blogger Juan Carlos Rodríguez said...

Perfecto! Un placer leerte.
JCR

19.10.10  
Anonymous silvialoustau said...

Excelente, ese doble juego ciuda/ selva. Mis felicitaciones.


Silvia Loustau

20.10.10  
Anonymous Anónimo said...

Selva-ciudad, ciudad selva, bello poema q nos habla de ese doble juego y de todo lo q se transforma,
en comunión con el cansancio de transitar un mundo extraño y cotidiano
ROsa Lía

20.10.10  
Blogger Xenia.Mora said...

Estimado Jorge. Te leo y releo y cada vez encuentro asombrosas imágenes que me conmueven por la gran profundidad de un alma atormentada. Es un poema que me devuelve las imágenes de un sentimiento de disconformidad y que grita una gran angustia.
..Son estrellas podridas que acunan con/ aullidos, con un/ filo vidrioso y una piedra que duele a/ cualquier tacto./ Vivo en esa caverna sin paredes.
¡ Gran poema psicológico!
Un grato saludo
Xenia

20.10.10  
Anonymous Anónimo said...

Natura insiste, vuelve como un sueño, como otro aire que asedia la noche de cemento. Lo animal tiene algo que decir y vuelve al verso. La selva como sustrato olvidado de la que el hombre nunca se ha terminado de escindir. Recuerdo metonímico.Dialéctica entre flora, fauna, ciudad vieja y poema nuevo. Rubén VEDOVALDI

21.10.10  
Anonymous Milagros Rodríguez said...

Debajo de la almohada, si mirás bien, hay una ramita verde que perfuma tus sueños Hermoso el poema Jorge, como siempre

21.10.10  
Blogger Alejandra Leonor Parra said...

Jorge, desde la belleza de tu palma real, sueño cada paisaje que desvistes con palabras...
gracias

29.10.10  
Blogger Nerina Thomas said...

Poder discernir es de grandes!!
Felicitaciones poeta!!

31.10.10  

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