8.11.10

Poema de Susana Giraudo


Tenía todo el temor adolescente y
en las noches,
tapaba mi cabeza con la colcha.
Fingía dormir.
En esa media hora eterna,
inmóvil, silenciosa,
apretaba en mi mano
la linternita aquélla.

Cuando escuchaba el rumor
.............. del sueño de mi padre,
la encendía
debajo del frío de las sábanas.

Leía El Decamerón.
Bocaccio terminaba las pilas
o el sueño me ganaba.

Me lo prestó una amiga.
Los libros eran de otros
que los leían
................... de día.

© Susana Giraudo

14 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Su, ya sabés, me duele este poema por su profundidad, sinceridad y belleza. esas cosas. susana zazzetti.

8.11.10  
Blogger diana poblet said...

Gracias por el recuerdo...también incurrí en esa práctica como a los 10, lo que fue complejo era tomar el libro correcto, que pocas veces lo era. Era una biblioteca enorme con libros para adultos...
Gracias por tu poema Susana.
Con mi abrazo,
d.

8.11.10  
Blogger Fabiana said...

!Qué bello, Su!! Todos hicimos malabares de niños para poder leer. Yo cambiaba dormir la siesta por cebarle mates a mi padre...Abrazos. Fabiana León

8.11.10  
Anonymous Anónimo said...

¡Muy emotivo tu poema, Susana!
Aplausos y besos
María Rosa León

9.11.10  
Anonymous Anónimo said...

Susana,
un poema que provoca nostalgia por ese tiempo en que fuimos adolescentes o niños ávidos buscando el recurso para alimentar nuestra sed.Gracias por trerlo al presente.
Cariños
Juany Rojas

10.11.10  
Blogger Liliana said...

Qué bello recuerdo. Aquellos libros prohibidos que nos nutrieron en la semipenumbra de la vida y nos instalaron el virus de la lectura voraz.

10.11.10  
Blogger Adriana said...

Muy bello recuerdo. Me hizo volver a sentir las cosquillas del placer de leer lo prohibido, en soledad, cuando tenía todo el mundo por descubrir... e intentaban postergármelo. Muchas gracias. Adriana Maggio

10.11.10  
Anonymous Anónimo said...

A este poema de Susana,además de María Rosa y Juany, lo comentaron Susana, Diana, Fabiana, Liliana y Adriana.
Yo lo leí esta mañana y me encantó por su profundidad y belleza. Gracias.

Jorge Luis Estrella

11.11.10  
Blogger Ricardo Juan Benítez said...

Susana creo que esas historias las vivimos casi todos, nos tocan muy de cerca. Yo escamoteaba libros para leer a escondidas de mi madre a la hora de la siesta, mientras simulaba dormir. ¡Hasta donde me llevaste con tu poesía!

11.11.10  
Blogger Marcelo Luna said...

Estimada Susana:
Me has evocado el tenue latir de los sentidos cuando leia el Deca, ni te cuento cuando vì la pelicula de Pasolini...
Gran prosa poètica, por lo menos me suena y me dà esa sensaciòn al leerlo.
Beso
Marce.

11.11.10  
Blogger Nerina Thomas said...

Esos años, esas cosas nuestras!!
Has permitido volver a ver esa película!!
Brillante!!

12.11.10  
Anonymous Anónimo said...

Susana que lindo tu poema, lleno de audacia adolescente, de luz robada, de curiosidad compartida.

Un abrazo.

Carmen Amato

13.11.10  
Blogger Mariasilvia said...

Consuela saber que una no estaba tan sola en su transgresión, y que el padre de una no era el único negado! Y encima, dicho con belleza! Gracias.

13.11.10  
Blogger Máximo Ballester said...

¡Muy bueno! Me encantó esa escapada nocturna bajo las sábanas y nada menos que con Bocaccio.
Saludos.

22.11.10  

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