14.7.11

Poema de Carmen Amato


Como un amante puntual
llegaba cada noche
a humedecer el jardín,
a despegar el olor
de los jazmines;

levantaba el canto
de los rincones,
provocaba un gemido
entre ramales,
se anunciaba a lo lejos
y de pronto ya estaba
su presencia inmediata
por todas las ventanas.

Como una amante infiel
se retiro sin previo aviso,
retiro su humedad,
su susurrar,
su aroma,
se fue como llegó,
la lluvia.

© Carmen Amato

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¡Qué hermosa analogía, Carmen!
Aplausos, bises y besos
María Rosa León

15.7.11  
Anonymous eduardo.s.chaves@gmail.com said...

Carmen
bello y melancólico poema, suave y elocuente. Parte de la dulzura y se aleja silenciosamente, como a veces ocurre con el amor. Felicitaciones. Eduardo Chaves

17.7.11  
Blogger Isabel said...

Hermoso poema,Carmen. No puedo dejar de admirar la analogía, como dice María Rosa. Esa frescura que se siente en todo el cuerpo y que oscila entre lo puntual y lo infiel.
Muy justo. Safo dice
"Eros,dulce y amargo a la vez", en una sola palabra griega que no recuerdo ahora, similar a tu "agriculce".
Isabel Llorca Bosco

18.7.11  
Blogger Isabel said...

Lo de Safo se refiere al poema siguiente de Marcela García Ferré. Buena tu voluntad de construcción con palabras compuestas que señalan opuestos.
Isabel Llorca Bosco

18.7.11  
Blogger Liliana said...

Hermosísima comparación. Tu poema es una cálida llovizna.

24.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Carmen , que bella descripción de algo tan comun como la lluvia, pero que siempre nos emosiona y acerca recuerdos

maria elena tolosa

25.7.11  

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