9.7.11

Poema de Rosa Lía Cuello


Te recuerdo…

Recuerdo como eras.
Sobre tu cabeza
navegaban gaviotas parlanchinas
y en tu pecho se adivinaba un corazón mendigo.
Ni la desesperada certeza de la distancia
desnudaba tu boca de ese rictus extraño.
Tus manos mariposas de lienzo y cobardía
se movían en el intento
de atrapar silencios.
Eras el calor en mi piel
una sombra feliz en las ventanas
la respuesta a todas las dudas
las lunas infecundas
el hombre que no fue feliz.
Después aprendiste a sonreir
en el borde de una cornisa
a soñar con tu cabeza apoyada en mi pecho
a confiar en vos
a sentirte pájaro en el cemento.

Qué será de tus ojos húmedos
de tu cuerpo frágil y longilíneo
de tu ternura recién inaugurada
de las gaviotas que al final
anidaron en tu corazón.

© Rosa Lía Cuello

10 Comments:

Blogger Nerina Thomas said...

Amiga: me mató tu verso.....- en tu pecho se adivinaba n corazón mendigo -
Genia!!!
Te quiero mucho, a la vuelta nos reuniremos.
Un abrazo, dos en realidad.

10.7.11  
Blogger Rosa Lía said...

Ok Nerina...nos vemos a la vuelta y gracias.
Abrazos...Rosa Lía

10.7.11  
Anonymous Anónimo said...

¡Bellísima evocación, Rosa Lía!
Todo un canto de amor para el aplauso y bises y besos
María Rosa León

10.7.11  
Anonymous Betty Badaui said...

Qué bello, la ilustración acompaña, hace enlace con las imágenes del poema.
Un beso, querida amiga
Betty

14.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Qué belleza...me encantó este poema Rosy.
Felicitaciones y mi cariño
Alicia

15.7.11  
Anonymous Anónimo said...

¡¡reina y señora de las letras, mi querida amiga y profe te felicito hermoso poema !!!!
Martha Brutinel

15.7.11  
Anonymous eduardo.s.chaves@gmail.com said...

Rosa Lía
bello poema, nostálgico y que pinta un corazón que recuerda lo más bello del pasado. Hermosa la imagen que lo acompaña, así que todo es un conjunto inolvidable. Eduardo Chaves

17.7.11  
Blogger sacanueces said...

bellísimo este texto, me conmovió! gracias por compartirlo
un abrazo, francisco

18.7.11  
Anonymous Anónimo said...

pleno de nostalgia, un poema que deja huella en el lector. Felicitaciones.Muy acertada la ilustración que acompaña.
Un abrazo

Elisa Dejistani

29.7.11  
Anonymous Anónimo said...

Un poema que se instala en el corazón como una dulce caricia
de gaviotas parlanchinas.
Nos vemos a tu regreso.
Abrazos
Maria Cristina Fervier

31.7.11  

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