28.2.07

Poema de Ana Emilia Lahitte


MEDUSAS

Todo pasado
es un tatuaje ileso.

Una espectral cabeza de medusa
que nadie rapará.


© Ana Emilia Lahitte

27.3.07

Poema de Ana Emilia Lahitte


IGNORANCIA

Lo trajeron
los hombres de la sed.

En un principio
me pareció reconocer un pájaro.

Luego se distendió como una fiera.
Creí después morir en un naufragio
de abedules o de ángeles baldados.

Sigo ignorando
qué es lo que hasta ahora
me mantiene
……………… así
…………………. desorbitada
tratando de mirar lo que me ciega.
Lo que me abisma.
Lo que me destruye.

Sé que jamás sabré.
Y eso me salva.

© Ana Emilia Lahitte

18.7.07

Poema de Ana Emilia Lahitte


LOS CHICOS DE LA CALLE

Oh, niños asesinos, oh salvajes antorchas.
Cortazar


Ragazzi di vita
los llamó Pasolini
con su piedad adversa
desollada.

Y nos los deja así
sin otra identidad que la mugre
y la llaga.

Debajo
del abrigo de su costra de escaras
-cristos breves-
los chicos de la calle
no saben todavía que su sombra atrapada
crece
para la
historia de la infamia.*

El dolor
nunca es niño.
Y en ellos ni siquiera es dolor.

Es una humillación
de la esperanza.


*Borges

© Ana Emilia Lahitte


10.6.08

Poema de Ana Emilia Lahitte


LA NIÑA EXTRAÑA

Tenía un grillo entre las sienes
y sabía decir mariposa.

Lo demás lo ignoraba.

Un día
descubrió que dios no era una alondra.
Otro día
les dijo a las simientes
que sería más lindo brotar alas.

Al fin
se convenció de que en el mundo
hay demasiadas cosas sabias.
Y se fue despacito
caminando
... caminando
hasta el alba.

© Ana Emilia Lahitte

16.5.08

Poema de Ana Emilia Lahitte


DAGUERROTIPO

..... ...aún los que están solos llevan en sí
.....su pareja encarnizada,
.....en cada espejo yace un doble,
.....un adversario que nos refleja y nos abisma...
..........................Octavio
Paz

Ninguna carne
es hierba detrás del horizonte.

Él está allí
apenas reclinado en esa ambigüedad
que burila el trasfondo de los daguerrotipos.
Tiene mi misma frente
mi criolledad austral de hace dos siglos.
Quizá debí decir tengo su frente.
O es la nuestra una frente mortal
única y sola.

Los huesos de las sienes
arrasan transparencia desde una eternidad
que ya conozco
invadida por él y por su sombra.
Cada vez que entablo batalla con sus ojos
él me arrastra hacia bosques de silencio
donde el adiós flagela mis espaldas.
El lugar de mi cuerpo
es un desierto que media entre las vísceras
y el humo.
Sin lecho
conocemos la feroz inocencia de los astros.

Pero alguien vigila.
Tras los rasgos hay un rostro vedado
que no fue nuestro rostro
sino el del extraño que en pavor germinal
de nuestros muertos cavó guaridas
sin jamás rozarnos.

Ahora
en el exilio de su marco dorado
su herrumbre cautelosa apacigua lo humano
sin que el alma acuda a rescatarnos
de la única muerte que vivimos
en soledad de dioses.

Tal vez
soy su espejismo o su isla de piel
o su naufragio.
El de todos los rostros
que se ciegan en esplendor de un sol
deshabitado.

© Ana Emilia Lahitte

21.5.07

Poema de Ana Emilia Lahitte


LA JAULA

Quién soy
sola de mí para violarme
con verdades ajenas
si aún las propias no han sido
deslindadas.

Quién se interna
en la palma de mis manos
luego de cercenarlas.

Quién me vacía
huye y no regresa
sin despojarme de la amarra.

Quién seduce
mi cólera
penitencia incendiada.

Me atrevo a liberar en mis arterias
los ángeles salvajes
que fueron propiedad natal
del alba.

Enclaustrada
en una libertad que me condena
a su sed cavernaria
abruman las respuestas.

Entreabro la jaula.

© Ana Emilia Lahitte
De "Insurrecciones"

24.7.08

Poema de Ana Emilia Lahitte


APRENDIZAJES

Comienzo
a perder instantes.

A perderme.

Una décima de segundo.
Un milésimo de silencio.

Nada me despoja.
Todo me desnuda.

Es lo infinito que regresa.

Aprendo
a habitar el esplendor
de la sombra.

© Ana Emilia Lahitte

29.8.08

Poema de Ana Emilia Lahitte


CUERPO DE MUJER

Una conspiración del universo
para que el horizonte
se desnude.

© Ana Emilia Lahitte


28.3.08

Poema de Ana Emilia Lahitte



LAS LARGAS AMISTADES

Las largas amistades.
Las amistades densas trabajadas
como el cuero y la roca.
Con lentitud.
Asiduas o distantes.
Con pausas de violencia o mansedumbre
elemental.

Importa
esa extraña lealtad
las limpia cepa de moderada luz
la fe certera
y esa forma de amor apaciguado
que busca perdurar
y lo consigue.

Pocas veces
abarcan el tiempo que la vida
concede a nuestra sombra para abarcar
el mundo.
Pero las amistades fundadas
verdaderas
atraviesan la muerte con natural certeza
sin dudar que los rostros
los nombres .... las edades
que fueron avanzando
devastando
no tienen validez en la serena
continuidad de puente
a veces sumergido
que las profundas largas amistades
extienden con el ritmo del sol
o el arco iris.

© Ana Emilia Lahitte

13.3.07

Poema de Ana Emilia Lahitte


C E T R E R Í A

Liebre, venado, faisán.

No me atrae la caza
ni me gusta alinear la carne roja
en bandejas de plata.

Pero el halcón
acaba de traerme tus ojos.

Amo la cetrería.

Mañana
ha de traerme tu mirada.

© Ana Emilia Lahitte

25.6.07

Poema de Ana Emilia Lahitte


AUTORRETRATO

Me miro en el espejo.

Una mujer avanza
desnuda
sin heridas aparentes.
Es una hembra espléndida
en épocas de celo
tal vez.
Pero ya muerta.

En carne y sombra altiva
despoja sus silencios.
En silencio
un idioma de albatros
la sustenta.

Se yergue luego
intacta
con dignidad de hiedra.
Y asomada
a sus muros
de lumbre y soledades
espera.

© Ana Emilia Lahitte

30.10.07

Poema de Ana Emilia Lahitte


María

María
sobrevive en el fondo
del estanque.

Ha muerto tantas veces
que no puede volver a morir.
Sólo ha de nacer
y nacer.
Desnacerse.

María no lo sabe
pero nunca se atreve a nombrar
el adiós.

La luz
de antiguas aguas enterradas
enardece los muslos
de María
y hasta la superficie asciende
su temblor.

© Ana Emilia Lahitte

22.4.07

Poema de Ana Emilia Lahitte


LIBERACIÓN

Las manos.
Sometida extremadura
de la avidez y de la servidumbre.

Si pudiera
las dejaría partir
desarraigadas
sabiamente inexpertas
como el tacto feliz de los amantes
buscándose en la oscuridad.

© Ana Emilia Lahitte

13.12.06

Poema de Ana Emilia Lahitte




DESIERTOS


Los hombres azules
frontera de las altas dunas.

No hablan de la sed
con quien la desconoce.

Como alimento
intercambian silencios de arena.

En su pulso sin tiempo
parece separarnos horizontes
eternos.

Ignoran
que con ellos convive otra sed.
Humana
Sin oasis.

La de nuestros desiertos.

© Ana Emilia Lahitte

29.11.06

Poema de Ana Emilia Lahitte







SAQUEOS


Tú bien lo sabes, las casas se irritan facilmente
cuando las saquean.
Seferis



Orden
de desalojo.



Las vísceras y el pulso
sobreviven
vaciados ya de objetos y de intrusos
de saqueos y ofertas de agonía.


Pero no de fantasmas.


Voraces ………… Vengativos
Vigilan.

© Ana Emilia lahitte

17.11.06

Poema de Ana Emilia Lahitte



T I G R E S



Dicen
que el territorio de las hembras
es menor.

Pero el olor a hembra atraviesa el verano
y el celo
es territorio prometido
para tigres
y albatros.

© Ana Emilia Lahitte

8.10.06

Poemas de Ana Emilia Lahitte


SELLOS DE POSESIÓN




CUERPO DE MUJER


Conspiración del universo
para que el horizonte
se desnude.





QUASAR



Aquel falo de estrellas
que siempre pareció comenzar
en tu boca.





PECADOS



Hay pecados rebeldes
que no desaparecen hasta violar
alguna garza azul.



© Ana Emilia Lahitte

3.10.06

Poema de Ana Emilia Lahitte


EL SUETER DE FEDORIO


En los bordes raídos del suéter
de Fedorio
se arremansa la vida y sus historias.


Jamás
me atrevería a proponerle restañar
esos hilos desgastados
reavivar los colores
las zonas percudidas como un abecedario
para ciegos.


Quitárselo
sería desollarlo.


El suéter de Fedorio
es una hogaza
un libro de bitácora .. un sol.. un campanario
alguna melodía que se canta
sin que nadie la escuche.
Su intemperie
anuda cuanto ha sido algo más
que un adiós
menos que un llanto
algo que sólo cabe en el hueco secreto
de la mano.


Si otra piel respira
debajo de mandala de su suéter gastado
será sólo un sudario
que busca convertirse en el revés cereal
de esa coraza
hilada por los pájaros.

© Ana Emilia Lahitte

3.9.06

Poema de Ana Emilia Lahitte





LIBERACIÓN


Las manos.
Sometida extremadura
de la avidez y de la servidumbre.


Si pudiera
las dejaría partir
desarraigadas
sabiamente inexpertas
como el tacto feliz de los amantes
buscándose en la oscuridad.


© Ana Emilia Lahitte

19.8.06

Poema de Ana Emilia Lahitte



ATRAPADOS


Sólo tengo de vos
una fotografía con pómulos rasantes
tu pelo de llanura sobre los hombros tensos
y sin brazos
-no he podido inventarlos todavía-
y tu extraña manera
de acompañarme a solas
de este lado del mar.

Vivías en París
(lo especifica el dorso de la fotografía)
ignoro si habrás muerto.
Importa
el desamparo de tu mirada inmensa
que me atraviesa
y sigue camino a mis espaldas
sin dejarme jamás.

Mirás hacia el vacío.
Un abrazo
sin tiempo que se abraza a sí mismo.
Mirás
como buscando la huella de un albatros.
Algo que implora
un límite para poder llegar.

Ni siquiera conozco tu sombra.
Sin embargo
regreso sin descanso
y me tiendo a tu lado en tu voz
en tu sed
en el tacto insaciable
con que rastreo a ciegas tus rasgos
con mis dedos.
Y te llevo a mi piel.
Y siento que tus muslos
aprietan con el celo de lo deshabitado.

Gozamos
el secreto pacto
de lejanías
que anuda nuestros cuerpos
en una memorable batalla despojada
de heridas y arrogancias.

Una trama ilesa
bellamente perversa insiste en atraparnos.
Y estamos atrapados
aquí
en el Sur más sur.
En esta factoría de la imaginación oculta
en el reverso
de los acantilados.


© Ana Emilia Lahitte