17.8.10

Poema de Amanda Espejo


TREINTA Y TRES

Nosotros recitamos.
Mientras se estremece la tierra
y se desborda el río,
recitamos,
con el alma ungida por una musa alada
(o inventada)
mientras la montaña se traga los años del Cristo.
...33...33...33...33...33...33...33...33...33...
Recitamos a dúo con el rugir del tornado
el bramido de la ola y el crepitar del fuego
mientras la humanidad toda cae,
se estrella contra los elementos
y su propia tozudez.
Nosotros, los elegidos
recitamos
la epopeya del héroe
los coloquios de la ninfa,
los avatares de la existencia
y el culto a lo bello.
Mientras...
el mundo se cae a pedazos en todas sus latitudes.
La Nova Torre de Babel
se desploma a nuestro alrededor
mientras nosotros, los sin alma
persistimos en mirar hacia lo alto
buscando, auscultando en cada astro
o en la luna del espejo.
Me pregunto...
¿Servirá de algo todo esto?
Con la lengua enardecida de orgullo
en nada aliviaremos la hambruna de los pueblos.
Tenemos tanta poesía dentro y tan vacías las manos que...
no hacemos otra cosa que recitar
para acallar la verdad que zumba en nuestros oídos.
Mas nosotros,
collage de poetas,
caleidoscopio vivo de grafía,
nunca, nunca supimos descifrar el canto de las aves.


© Amanda Espejo

10 Comments:

Blogger Gustavo Tisocco said...

Bienvenida Amanda a este espacio que pretende difundir a poetas contemporáneos, mes a mes serás publicada.
Gracias por este poema.
Un abrazo Gus.

17.8.10  
Blogger Amanda said...

Gracias Gustavo! Nunca pensé que sería tan rápido y te felicito por tu generosidad diligencia y talento.
Quedó muy bien, y por la significancia que tiene en este triste momento, lo deseaba compartir.

Un abrazo fraterno!

17.8.10  
Blogger Benjamin Mejias Caris said...

Tanta verdad aquí, tu poesía carga esa nueva cruz que deambula moribunda por estos días.
Gracias Amanda.
Un abrazo.

18.8.10  
Blogger Daniela De Angelis said...

"...Yo interrogo a la Esfinge que el porvenir espera con la interrogación de tu cuello divino... He lanzado mi grito, Cisnes, entre vosotros..." Ciertamente Rubén Darío batió su protesta sobre las alas de un cisne... Aquí, nuevamente, la palabra que no acalla ni calla; la palabra en el despunte de su poesía dolorosomente viva y bellamente locuaz. Bienvenida, Amanda! Mi Abrazo!

18.8.10  
Blogger catalinaladivina said...

Seguimos recitando aunque la mano del infortunio apriete el cuello de la espumosa verdad.Ya no hay pañuelos para sujetar los versos.Llueven las palabras sobre los cálices y las flores se abren aunque la tierra tiemble.

18.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Amanda,
una gran alegría encontrarte aquí, en este espacio de cariño, amistad y respeto, creado por nuestro generoso Gustavo.
Mucha fuerza y dolorosa verdad en tu poema, como dices, sobre todo por esta nueva tragedia que nos inunda, ay, este paisito tan apaleado...
Un abrazo,
Juany Rojas

18.8.10  
Anonymous galáctica said...

Qué poema, Amanda y cuánta verdad encierran tus palabras.El arte si no es humano no es, pierde su rumbo. Es cierto también que imágenes tales como las que usás en tu poesía abren la mente y el corazón. El arte llega hondo y es una trinchera contra la indiferencia. Excelente poesía la tuya Irene Marks

18.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Muy buen poema, felicitaciones. Alda

19.8.10  
Blogger Amanda said...

Gracias por vuestros comentarios, amigos, y a ti Juany, qué bueno encontrarte de nuevo.
A Benjamín y a Irene les dejé comentario en su poema (El de Benjamín también alusivo al tema). Los demás los iré conociendo de a poquito.


Cariños!!!

19.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Bienvenida Amanda!! Cuánto sincero dolor en tu poema, cuántas verdades y a la vez y por el hecho de ser poema cuánto poder tienen tus palabras para despertar conciencias...para ser granito de arena luminosa en medio del dolor...manifestándote con los dones que has recibido, un abrazo, María Chapp

1.9.10  

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