10.8.10

Poema de Héctor Miguel Ángeli


ESOS HILITOS DE HIERBA

...................a Norberto Barleand

Esos hilitos de hierba
trepados al metal oscuro de las cortinas
son el collar que los pájaros
dejaron en un día de sol.
Vistos desde el túnel de la calle
donde la mugre y la miseria
juegan al gallo ciego
se parecen a los mejores deseos.
Mi ilusión se arriesga a confirmar
que todos los suburbios van al cielo,
inflados por el asma y la paciencia.
Por favor, no me quiten el consuelo
de la única rima en el poema.
La infamia ya devora
el vértigo sutil de las raíces,
pero esos hilitos de hierba
viven todavía.
Puedo agregar
que no son vanas las minucias del desamparo.

© Héctor Miguel Ángeli

15 Comments:

Blogger Songo said...

"Mi ilusión se arriesga a confirmar
que todos los suburbios van al cielo,"

Buenísimos versos, donde sobrevive el espíritu del poeta, colado en los hilitos de esa hierba, que ya había maravillado a Whitman.

10.8.10  
Blogger David said...

Y de pronto la sorpres, claro, nadie quitará la rima del poema.
Un fuerte abrazo

David Rosalew

10.8.10  
Blogger Nerina Thomas said...

Destacable poema sin duda. Muy profundo y sentido.
Felicitaciones!!

10.8.10  
Anonymous Anónimo said...

¡me encantó la ternura que tiene el poema!
saludos
Anahí Duzevich Bezoz

11.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Por supuesto, maestro Héctor Miguel Angeli, no le vamos a quitar ese consuelo de la rima. Para nada, todo éste poema es hermoso!!
Saludos!!Amalia M. Abaria

11.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Más allá del poema en sí, que es extraordinario, de una profundidad y una sensibilidad increíbles, rescato: "por favor, no me quiten el consuelo de la única rima en el consuelo". Me parece que esta frase, allí, jugando entre la teoría y el instante supremo del poema es una chispita de genialidad que vale la pena destacar y aplaudir.
Abrazo
Alicia Perrig

12.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Empecé a leer el poema sin saber de quien era, y mientras me iba derritiendo la ternura de las palabras no pude dejar de sonreir, al ver quien era el autor. Lo admiro, grande Maestro.

Lily Chavez

12.8.10  
Blogger galáctica said...

Hola Héctor: esos hilitos frágiles que se oponen a todo un sistema demoledor se agigantan en tu poema, porque nos tocan el corazón. Aquí está la fuerza de lo débil, lo pequeño,lo que resiste, lo que se niega a rendirse, y mientras alguien como vos lo rescate y pueda verlo y nombrarlo, seguirá habiendo esperanza. Sutil estocada, delicado estilete. Saludos poéticos Irene Marks

13.8.10  
Blogger RICARDO JUAN BENITEZ said...

Anahí dijo la palabra clave: dulzura. Arriesgo a pensar que tienes razón: los suburbios llevan al cielo.

13.8.10  
Anonymous jorge ariel madrazo said...

Gran poeta de la sutileza y de lo no dicho; y lo dicho, dicho con suprema elegancia... El abrazo
jorge ariel

13.8.10  
Anonymous Anónimo said...

"...no son vanas las minucias del desamparo."
Ya lo creo! Bello y esperanzador cierre, Héctor.
Felicitaciones y un gran abrazo
María Rosa León

14.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Héctor
siempre conmovedor!
Abrazo
JORGE PAOLANTONIO

14.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Héctor
siempre conmovedor
MI abrazo
JORGE PAOLANTONIO

14.8.10  
Anonymous Anónimo said...

querido hector

es una alegria inmensa descansar en tu poesía, conmovedora y potente...siempre nos eleva!!! un gran abrazo
maria del mar

20.8.10  
Anonymous Anónimo said...

David Antonio Sorbille dijo...
Un magnífico poema de uno de nuestros más destacados poetas. Un abrazo.

27.8.10  

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