3.5.11

Poema de Eduardo Chaves


CARACOL

Sobre la baja marea que prescribe
las huellas de una noche que aún no ha sucedido
el caracol ovilla para nadie
la firme sinrazón de la memoria.
El tiempo no se acaba ni comienza
es un sueño que atraviesa una espiral
y la espiral se abraza
gira y se busca en la curva infinita
desde siempre hasta nunca
para ahora y jamás.
Todo pasa y se olvida,
... todo lejos, más lejos y más lejos,
todo queda en el punto de confluencia
donde la eternidad y el instante se unifican.
La distancia es un sitio para guardar las horas
la sola llave para todas las puertas
un recurso de amparo
cuando se borran la arena y la certeza.
Sin embargo
hay una hora que se niega a los abismos
un aquí perentorio y obstinado
que reclama una inmortalidad de sombra
desde un refugio de sutiles espejos.
La palabra no vuelve, pero un eco perfecto
que deshoja y redime la muerte de las cosas
abre la noche que aún no ha sucedido
y es espuma en la cóncava muralla.
Se reinicia la causa del asombro
el código del mar hace temblar la luna
y otra vez
sobre la baja marea que todo lo prescribe
lento en la luz
............... casi luz
el caracol ovilla para nadie
la firme sinrazón de la memoria.


© Eduardo Chaves

17 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Tus palabras cantan, hermano, siempre cantan.
"La distancia es un sitio para guardar las horas" y yo guardo en esta distancia concreta todas las que compartimos encalderados sin que ninguna marea baja pueda prescribirlas! Con la firme sinrazón de la memoria, te abrazo y te agradezco la belleza.

3.5.11  
Anonymous Anónimo said...

El caracol ovilla para nadie ....pero hay que seguirle la lenta huella, porque cada verso deja un montón de sensaciones a las que nos tenés acostumbrados. Muy bueno Edu. Un abrazo

Lily Chavez

4.5.11  
Anonymous Anónimo said...

Preciosa, profundo el mensaje de tus versos, me encantaron!!
Especialmente citaría lo que ya recogió Mariasilvia,"La distancia es un sitio para guardar las horas, la sola llave para todas las puertas..."; esa estrofa me atrapó :)
Un abrazo!

4.5.11  
Anonymous Anónimo said...

Lentamente, con la armonía y la puntillosidad que te caracteriza, las palabras acompañan las vueltas, el recorrido del caracol, como quien intenta, con diferentes emociones, seguir con paso firme, las huellas del existir. Buenísimo. Abrazo afectuoso Alfredo Lemon

4.5.11  
Anonymous Anónimo said...

El caracol, al igual que el poeta, APARENTEMENTE, ovilla para nadie...
Felicitaciones, Eduardo, y un gran abrazo
María Rosa León

4.5.11  
Blogger Elisabet Cincotta said...

Felicitaciones, Eduardo. Un canto tu poema lleno de significado.

abrazos
Elisabet

4.5.11  
Anonymous Anónimo said...

Eduardo, la palabra no vuelve ¡ que verdad Eduardo ¡por eso debemos cuidarla tanto
abrazo

maria elena tolosa

4.5.11  
Anonymous Anónimo said...

"El tiempo no se acaba ni comienza
es un sueño que atraviesa una espiral y la espiral se abraza."

Hermoso el poema y profundo.
Bellas letras lo acompañan desde su talento, gracias por compartirlo querido Poeta.Bs. Vic

6.5.11  
Anonymous Anónimo said...

La belleza de tus metáforas
adornan
este profundo poema
desde graciela abrazo

6.5.11  
Anonymous Anónimo said...

EDUARDO:
Eres un maestro, tu inspiración no cesa.
La distancia, el tiempo, la memoria, la eternidad... presentas por el camino de lo poético el meollo filosófico que inquieta el pensamiento humano.
Te felicito.
Saludos, Camilo

7.5.11  
Anonymous betty badaui said...

La memoria, el recorrido de la vida, la filosofía del poema y ese final caracoleando simplezas y honduras, es tan grato leerte. Un abrazo
Betty

8.5.11  
Anonymous Anónimo said...

David Antonio Sorbille dijo...
Extraordinario poema, Eduardo. Un abrazo

8.5.11  
Anonymous Anónimo said...

"la palabra no vuelve" que estado de darse cuenta!!! es tremendo y bello!!!
gracias eduardo por compartir este pedazo de alma!!!
un abrazo enorme, francisco

14.5.11  
Anonymous Anónimo said...

Hermoso poema, Eduardo, que también tiene como protagonista a un animal, en este caso el delicado caracol.
Y con un dístico final espléndido, en el que resuena la música de los endecasílabos.

Felicitaciones y un abrazo.
Mariano Shifman

17.5.11  
Anonymous Anónimo said...

Cuánto dice este caracol es su paciente recorrido, cuántas palabras dibuja con su baba, al igual que el Poeta en sus permanentes viajes, en su búsqueda incesante.
Gracias por compartirlo. Un abrazo y felicitaciones. Liliana Lapadula

25.5.11  
Blogger Leonor Mauvecin said...

Ese espiral de vida que dibujas con palabras me sobrecoje "se busca en la curva infinita" en donde existimos , solo alli en el "minucioso presente" pero la memoria nos regala esa idea de infinito , esa posibilidad del mañana ...y allí vamos a cuestas la memoria y en ella los momentos compartidos . Hermoso! Un abrazo

26.5.11  
Blogger ALICIA CORA said...

Eduardo, es siempre un placer poder leerte y valorar tus poemas. Beso de Alicia Cora.

28.5.11  

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