3.6.11

Poema de Marina Centeno


Espacios estrechos

Debemos liberar las piedras que pesan
en las cuevas que hemos fabricado
cada cual con su médula

No es mayo y un poema me habita
como mármol de palabras
al péndulo de la tristeza
en la estrechez de la casa
donde las hormigas rondan las fotografías

Entonces

comienzo a odiar las faenas del mundo
y las flores que se agitan
entre los baches de la rutina


© Marina Centeno

15 Comments:

Blogger ignacio said...

No sos la única Marina, que bien y conciso lo expresaste, es un poema sin vueltas, contundente
Tenes una escritura brillante
Ignacio

3.6.11  
Anonymous Anónimo said...

Me gusta mucho el poema , ese sentido de culpa le da un matiz especial
maria elena tolosa

3.6.11  
Blogger Marina Centeno said...

Gracias Gus por traer mis "Espacios Estrechos" hasta tu casa.blogg.
Un placer.
Saludos cordiales.
Marina Centeno.

4.6.11  
Anonymous betty badaui said...

Aligerarnos de lo que nos pesa, ardua tarea. El poema buenísimo
Brtty

4.6.11  
Blogger Marina Centeno said...

Gracias Ignacio, celebro tu llegada a la estrechez de mis espacios.
Un beso.

4.6.11  
Blogger Marina Centeno said...

Un placer, María Elena, tu lectura.
Saludos cordiales.

4.6.11  
Blogger Leo Mercado said...

Jaime Sabinés dijo alguna vez que las flores estaban insoportables en el florero.
Ahora lo entiendo.
Un hermoso poema, María.

PD: Que nos habite un poema es fantástico. No?

5.6.11  
Blogger Marina Centeno said...

Un placer, Betty, gracias por arrimarte a estos Espacios Estrechos.

Besos!

5.6.11  
Blogger Marina Centeno said...

Tal vez, Sabines, sabía que el tallo se pudre lentamente en el jarrón... y en esa parsimonia del olvido la vida se vuelve insoportable.

Besos lunescos, Leo.

Saluds

Marina Centeno.

5.6.11  
Anonymous milagros rodriguez said...

Excelente tu poema Marina

5.6.11  
Blogger Marina Centeno said...

Gracias Milagros. Mi abrazo fraterno.
Marina Centeno.

5.6.11  
Blogger Mirna Celis said...

Marina: tal cuál, se siente en tu voz ese peso del encierro y la rutina; sus rocas que doblan las espaldas, el hastío de lo repetitivo y por supuesto, ésa médula central que en todo tu poema grita: "arrojemos tanto peso y liberémonos!".
Un placer leerte.
Con gran cariño.
Mirna Celis.

8.6.11  
Anonymous Anónimo said...

Marina:
Es un gran poema. Te alabo.
El peso de la rutina y de la vida cansada de hastíos nos arranca hacia espacios siderales libres y verdes.
Salkudos, Camilo

9.6.11  
Blogger Tony said...

Muy logrado Marina. La imperturbable repetición conjugada por la sutil levedad del ser. Mármoles de palabras, sin que ellas, las palabras, sean de marmol. Te abraza. Antonio.

13.6.11  
Blogger Isabel said...

Marina, buen poema a la rutina y la estrechez fabricada por nootros mismos. Ymientras el poema que no ha bacido aún y el de mármol.
Un abrazo
Isabel Llorca Bosco

1.7.11  

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