7.1.11

Poema de Alicia Márquez


“He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer:
no he sido feliz”.
Jorge Luis Borges


LOS SUICIDAS

Insisten.
Acumulan dolores,
pero insisten.
Quieren juntar pedazos de lo que ya no.
De lo que alguna vez.
Tercos,
arman perfectos castillos de arena.
Inventan estrategias
y pegan con plasticola
corazones que laten a otro ritmo.
Sueñan con voces lejanas que antes.
Se hunden en ciénagas de reproches
contra sí mismos.
Alimentan cocodrilos
con sus propias tripas.
Quieren salvar al viento
con las manos,
se pegan un tiro
con flores secas,
se tiran de cabeza al agua
de los espejos rotos,
se cortan las venas
con cartas amarillas,
se envenenan con gotas de recuerdos.
Se van volviendo de un gris transparente
ciegos frente a lo inevitable,
sordos a las evidencias.
Quizá, el problema consista
en que la felicidad posible
es tan lejana como aquella que alguna vez alcanzaron.
Pero siempre
vale la pena estirar la mano.
Aunque ellos insisten
en chapotear en las cloacas.

Y todos los días se suicidan mansamente.

© Alicia Márquez

18 Comments:

Blogger LIDIA CARRIZO said...

Las vidas que se van sin saberlo
es como evadir esa realidad que suicida el instante y todo es hacia el vacío o la esperanza del devenir que lo salve. quién es el tiempo?...
un poema que el sucesivo suceder
confunde esa verdad... real
si la vida es tan corta!... como dice el poeta!
gracias me gusto ese decir de la vida
LIDIACC.

7.1.11  
Blogger Marta Raquel Zabaleta said...

Muy interesante
saludos
Marta

7.1.11  
Blogger Mariasilvia said...

Alicia: me habla de los suicidas, o de los poetas? (esos tercos que pegan con plasticola corazones y voces lejanas mientras intentan salvar a los vientos y se transparentan grises en los espejos rotos...)
Bellísimo!

7.1.11  
Anonymous Anónimo said...

Un poema que deja pensando,pues tiene varias lecturas.Cada uno de nosotros puede tb. ser un suicida,ya que cada noche es como un morir, sin embargo,deseamos volver al diá siguiente,para nuevamente "suicidarnos mansamente.
Un abrazo,
Juany Rojas

7.1.11  
Anonymous Anónimo said...

David Antonio Sorbille dijo...
Un poema muy elocuente y preciso sobre esa mortífera insistencia de negarse a la vida. Un abrazo, Alicia.

7.1.11  
Anonymous Anónimo said...

Alicia: CAsi puedo leer un dejo de esperanza en es "Pero vale la pena estirar la mano..."
Y creo que como poeta todos renacemos cada día en cada verso.
Aplausos, besos y bises
María Rosa León

7.1.11  
Anonymous Anónimo said...

Varias interpretaciones, un abanico de palabras que se abre y van cayendo en los sacos que esperan ver caer algo. Un abrazo Alicia, siempre mostrando diversidad. Muy bueno.

Lily Chavez

7.1.11  
Blogger claudia tejeda said...

Alicia, qué maravilloso tu poema, hasta terapéutico diría yo. Un grito para despertarlos de ese suicidio a cuentagotas.
Un abrazo.

8.1.11  
Blogger José Manuel said...

Alicia, tu poema es de esos que provoca la reflexión. Cada día nos trae un suicidio nuevo; el amor, el desamor, la vida, los sueños, la libertad misma, la caricia, los pequeños odios cotidianos... todo es suicidio al que abocamos la palabra... ¿Yo? Bueno, yo me dispararé un girasol entre los ojos.

José Manuel Solá
[Puerto Rico]

8.1.11  
Anonymous Anónimo said...

Quién no pensó en morir para no sufrir más? Pero el poeta puede estirar la mano y escribir un poema que lo salva de la muerte... y nos suicidamos cada noche, pero siempre encontramos el poema que nos salva. Terrible pero cierto, tu bello poema.
Celina

9.1.11  
Blogger Eduardo said...

Alicia
profunda mirada hacia estos suicidas que tal vez sean soñadores que sueñan con el poema. En la cornisa se alcanza un lugar distinto para ver la vida, algunos comprenden y realizan el salto pero hacia el alma pura, la materia secreta de la poesía. Eduardo Chaves

9.1.11  
Blogger Juan Carlos Rodríguez said...

Elocuencia, dicen, maravilla, terapéutico... yo hablaría de magia.
Un beso admirado.

9.1.11  
Blogger Elisabet Cincotta said...

Brillante, Alicia. Tu poesía siempre tan punzante y exacta.

abrazos
Elisabet

11.1.11  
Anonymous Anónimo said...

"pero vale la pena estirar la mano, aunque todos los días se suiciden mansamente"

encontrar la felicidad tan lejana nos hace buscarnos a nosotros mismo todos los días.

un poema para reflexionar

un abrazo

Silvana Merlo

13.1.11  
Blogger Rubén Gómez said...

ya cargué mis flores secas...

Un abrazo.

17.1.11  
Blogger Máximo Ballester said...

Fuerte y movilizador. Usaste unas figuras preciosas. Me encantó. Un abrazo.

21.1.11  
Anonymous Anónimo said...

¡Gracias a todos por los comentarios!

Un abrazo,

Alicia Márquez

22.1.11  
Anonymous Anónimo said...

¿Existe la belleza terrible?
Gran poeta
Abrazo
Alicia Perrig

31.1.11  

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