28.12.07

Cerrado por vacaciones...


Este sitio volverá a estar actualizándose en febrero del 2008, mientras tanto tienen mucho material para leer y comentar, desde los poemas de todos los meses, las entrevistas, la página de poetas ausentes, las páginas de los diferentes poetas que están en el blog enlazados y mis páginas personales.
Solo decirles GRACIAS A TODOS...

Un abrazo y FELIZ AÑO, GUS...

P/D Sí estaré autorizando los comentarios.

Poema de David Sorbille


A SILVIA

La vida renace en el momento de la pena
los recuerdos se desnudan impiadosos
la memoria denuncia el sacrilegio del olvido
las huellas se alimentan del silencio
la justicia clama otra vez en el desierto
las palabras se nutren de obligadas ausencias
la historia acecha entre promesas y traiciones
en el estéril simulacro de banderas perdidas
y sin embargo el asombro y tu perfume
el tiempo errante y las nubes de otoño
la poesía que llena tus manos de ilusiones
el mundo en tu rostro de maravilla luciente
la esperanza en el umbral de nuestro hallazgo
los caminos que se abren sin fantasmas
el alba encendida en tus ojos
nuestros hijos como semillas definitivas
y el amor sin pausas ni abismos
como albores de un sueño infinito

© David Antonio Sorbille

Poema de Pere Bessó


CUENTO DE NAVIDAD

El autor colecciona mudas de sierpe,
elabora horóscopos que después regala,
hace trampas con los números del Deuteronomio,
y profesa malabarismos con el vicio de Onán,
el chapoteo entre líneas,
la caída del ángel a plomo,
el cubrimiento del desamor con azogue.
Y eso a duras penas es un deplorable resumen de su trabajo.
Lector de las virtudes de los rascacielos,
especie de astrónomo encolado como una pelota de trapo,
las cejas al fuego,
corcel de tea, látigo, cometa
con las estrellas que vislumbra un hubble sucedáneo,
con guantes de mano en la esfera de seda,
que mantiene, no obstante, la bodega en su sitio:
en cada punto del mercado de las cuatro estaciones un ojo,
tapón de corcho,
pide.
Rehuye el polvo de la bóveda,
la música que se desliza por la soledad,
-no, no se trata de mera abstracción-
el vacío en blanco,
vacuum en sí mismo,
por doquier,
sensor –o al menos huellas- de la idea de Dios:
la epidermis en tres arteriscos,
ménage à trois,
y retranca.
(Cosquillas, risas desaforradas
(que -está claro- no aparecen en el almanaque del Año Nuevo,
pero sí en el al tratado de la opilación de la yegua).

CONTE DE NADAL

L’autor col·lecciona mudes de serp,
elabora horòscops que en acabant regala,
fa trampes amb els números del Deuteronomi,
i professa malabarismes amb el vici d’Onan,
el xipolleig entre línies,
la caiguda de l’àngel a plom,
el cobriment del desamor amb argent viu.
I això és amb prou feines un resum deplorable del seu treball.
Lector de les virtuts dels gratacels,
mena d’astrònom encalat com una pilota de drap,
les celles al foc,
corser de teia, fuet, cometa
amb els estels que albira un hubble succedani,
amb guants de mà a l’esfera de seda,
que manté, però, el celler al seu lloc:
en cada punt del mercat de les quatre estacions un ull,
tapó de suro,
demana.
Defuig la pols de la volta,
la música que s’esmuny per la soledat,
-no, no es tracta de mera abstracció-
el buit en blanc,
vacuum en sí mateix,
pertot,
sensor –o almenys traces- de la idea de Déu:
l’epidermis en tres arteriscos,
ménage à trois,
i retranga.
(Pessigolles, desfolrades rialles
(que -és clar- no apareixen a l’almanac de l’Any Nou,
però sí al tractat de l’opilació de l’euga).

© Pere Bessó (Poema y traducción)

Poema de Marita Ragozza


POEMA TOMADO

Sin adarme de esperanza
desvalida
vigas crujen y ceden.

Innominados me rodean
en amenazante concavidad . . .
hasta que les entrego
..................... la llave de mi morada.

Inspirado en el cuento CASA TOMADA de Julio Cortázar

© MARITA RAGOZZA DE MANDRINI

Poema de Roxana Palacios


El lugar

Nadie estaba escuchando el lugar
porque el lugar no existía

Alejandra Pizarnik

Dibujé con mi lengua el volumen de tu cuerpo
tus manos enfundadas en el nombre de mi nombre
un desafío burlando a la condena
y esta curva realidad
que camina desvestida
........................ anudada
imprescindible

No importa que desaparezcas en el íntimo refugio del silencio
que tu ausencia no se cure
que esta ráfaga de muerte me lleve a los espacios de un poema
(el sonido se confunde con el timbre de tu voz)
y agregue figuras a la coreografía de una danza que ya existe

No importan el invierno o el verano
que los frutos precedan a las piedras
o que a veces
(pocas veces)
nada ni nadie nos exija nuestra espera o nuestro tiempo

No importa dónde estés
sólo tu rastro
el tatuaje de tu sexo en mis palabras
la certeza y su cambio de motivos
tu permanencia
el lugar
donde dibujé
el volumen extraviado de tu cuerpo

© Roxana Palacios


El lloc, traducción de Pere Besso

.....................Nadie estaba escuchando el lugar
...............................porque el lugar no existía
.........................................Alejandra Pizarnik

Dibuixí amb la meua llengua el volum del teu cos
les teues mans enfundades en el nom del meu nom
un desafiament burlant la condemna
i aquesta corba realitat
que camina despullada
............................... nugava
imprescindible
No importa que desaparegues en l'íntim refugi del silenci
que la teua absència no guaresca
que aquesta ràfega de mort em porte als espais d'un poema
(el so es confon amb el timbre de la teua veu)
i agregue figures a la coreografia d'una dansa que ja existeix
No importen l'hivern o l'estiu
que els fruits precedesquen les pedres
o que a voltes
(poques voltes)
res ni ningú no ens exigesca la nostra espera o el nostre temps
No importa on et trobes
només la teua traça
el tatuatge del teu sexe en les meues paraules
la certesa i el seu canvi de motius
la teua permanència
el lloc
on dibuixí
el volum extraviat del teu cos

© Roxana Palacios
Traducción de Pere Bessó

Gracias, Pere, por esta traducción increíble e inesperada; gracias por tu generosidad y por tu poesía,

Roxana


Prosa de Alejandro Drewes


LUNA CONTRA UN FONDO DE PAJAROS

Desde un antiquísimo tiempo la espera de este pulso exacto y único en el arco tenso del día. Instante encriptado en la cifra de las constelaciones, buscado en extraños laberintos y grimorios por los que me precedieron en la vasta corriente de las generaciones.
Rasgos como rostros que navegan o flotan en la esfera estelar de la noche, lejos de mí, sobre mí. Rostros contra el viento que ahora ruge o tal vez lejanos gemidos, cósmica soledad de los mundos.
Espaciotiempo en flujo incesante y otra pieza que cae sin ruido, como lenta gota blanca echada del tablero de Dios. Del futuro apenas aquellas visiones azoradas, allí donde nunca he sabido buscarte.
Pronto el final sin otra ceremonia, incendio inminente de todos los calendarios.
Aquí ha de yacer mañana esta pálida sombra de huesos, peregrina de la noche, vacía mirada contra un fondo de pájaros oscuros, ausentes.
Sin retorno.

scordato strumento, cuore
............. Eugenio Montale

© Alejandro Drewes

Poemas de Rolando Revagliatti



Tanguito del anciano

..........."...esos platos fuertes no son para vos..."

Vi cómo me miró
ese plato fuerte
Es para mí
su repudio.


Me vestí despreciándola

Me vestí despreciándola
a la desnuda Diana
y triste y victoriosa

Con otro en su cabeza.

© Rolando Revagliatti

Poema de Diana Poblet


El envío

Tu rosa perfuma mi escritorio
tanguea con el invierno
ternura suspendida
abre en mi pluma
auto escribiéndose
hoja blanca entre hormigas negras
estremece la impronta que perfuma
su sensualidad de flor desnuda pétalos
explota en su ansiedad
suspira septiembres.

© diana poblet -

Poema de Alfredo Palacio



ESCAPA PARA NO ENTRAR

al demonio de la mujer
que conquista
...........
arrasa
...............
muerde
.........................
en cada mirada.
Para seguir el amor
que no se consume
ajusta su traje clandestino
.........................
cómplice de un tiempo
..................................
de luces y de magia.
Otro idioma.
...........
Otro escape.
........................
Más demonios.

© Alfredo Palacio

Poema de María Paula Mones Ruiz


YO SÍ, YO NO

Esta hamaca de madera que me mece
dice libremente:
“Sí…............................................ Sí”…
“Sí…............... Sí…”

Y los pasos de este cuerpo que me pertenece
dicen dubitativamente:
“No…Sí”…
“Sí…....................................... No”…

Voy y vengo, vengo y voy,
como meciéndome, desde el abismo al celeste
diciéndome
Yo…......................................... Sí…
Yo….... No…

Aliada y sabia brújula, mi alma con su cárcel.
Porque mi sino soy,
si no, no soy
más que un reloj
de cuerda sin ayer, de ayer sin hoy
¡sin sangre que me hamaque!

© María Paula Mones Ruiz

Poema de Mirna Celis



Mujer

Mujer susurrada,
creada,
inventada
por voces ancestrales.
Ella camina estrellas,
mares tranquilos,
sentires...
Su voz
Es de pájaros,
de viento suave,
de inmensidad.
Tiene el cuerpo
del atardecer temprano,
lila, rosa y naranja;
la fragancia de las estaciones:
el calor del verano,
el sepia del otoño,
el letargo del invierno,
el renacer de la primavera.
Las alas de su respiración
se agitan con los recuerdos,
se deslizan por antiguas pieles,
suspiran frente a los espejos del amor,
se detienen en los naufragios
y reaniman en las quimeras.

Mujer sin tiempo, ni épocas,
de la edad de los sueños,
de la hora sin espera
y los segundos eternos.
Es agua,
tierra,
aire,
fuego,
existencia y devenir.

© Mirna Celis

Poema de Camilo Valverde Mudarra


GRANADA

Granada y laurel
¡Ay su risa
de sol y clavel!

Laurel y Granada
¡Ay su risa
de mora gitana!
Suspira y calla
¡Ay su brisa
de nieve y playa!
Laurel
¡Qué bien soñaba
el ciprés!

Granada
en sus colinas
rosada.

Granada y Genil
¡Ah el Darro
de talle gentil!

Genil y Granada,
misterio sutil,
sultana nevada.

© Camilo Valverde

27.12.07

Poema de Elisa Dejistani


ESPECTROS

Quién
insiste en rebelarse
Para quién
soplan las bocas
liberan el sonido
Quién
acude entre renglones
conjuga tiempos
derrama el oro
del insomnio
escarba en la prosodia
un grito sofocado:
La escritura del cuerpo
su condena
Quién
golpea desde
una letra oscura

© Elisa Dejistani

Poema de Elena Cabrejas


A LA DERIVA (atrapado en la cárcel de la droga)

Como un ciego arremetes contra el muro
y tu blanca vara no alcanza a divisarse
ni el campanilleo que agita tu sangre
................ en busca de la luz.

Te condenan al vértigo, te condenan al Gólgora
..... a la cólera de tu corazón raído
..... al incendio de tu adolescencia
que no acabas de entender.

Quieres ser descubierto y alzado en los altares
de bruma que te apaga.
Lloras como un niño y maldices como un hombre
"estás solo frente a los alambrados acechando
a los guardianes en sus rondas"
estás solo y consumiéndote igual a un cirio
en la última ceremonia de la muerte
en el laberinto de resplandores efímeros
frente al alto portal de los abandonos.

Ríes con tu risa espantable.
Te sacudes en los alcoholes del olvido
en las drogas de la desesperanza
............ que atraviesa tus sienes
y escudriñan los secretos de tus pocos años.

Tienes las llaves que pudiste arrebatar
pero no alcanzas a la cerradura.

Paloma incendiada sobre los techos del infortunio
giras y giras en un juego infernal
saltas las vallas de las edades
y caes intermitentemente en la misma zozobra
................. en la sed de caricias
........... en la extraña capilla que te espera
para volver a inmolarte.

Pequeño hombre derramado
seducido por los néctares de las agujas
.......... que te crucifican una y otra vez.

Cordero de sueños vencidos que no deja de andar
regresa con tus tempestades
..... con tus cantos olvidados
..... con tus otras pupilas de creer
..... con tu punzada terrible
..... con tu piel de granada que estalla incesante.
Regresa con tus costuras
regresa
......... desde el pozo de la sed.

© ELENA CABREJAS

Poema de Erika Martínez Rodríguez


EL AIRE

El aire pertenece a los que sueñan,
los ojos llenos de ilusiones
son de los que viven realidades.
Dentro de un tiempo
las manos nostálgicas
tocarán verdades,
esas que anhelamos.

© Erika Martínez Rodríguez

Poema de Mirta Cevasco


CUANDO BELEN ALUMBRE

… "aguardan con guantes de luciérnaga
la celebración de un tiempo."
Susana Cattáneo

El candelabro augura celofanes,
enciende desmesura.
En mi noche de huellas nazarenas
lloran las luciérnagas que regresan de Etiopía.
Solo las almendras más piadosas
una alerta de frutos en los panes
y el beso de la abuela regrese en villancicos.
Pinar de luna menguante de la sombra
alberga a los pastores
cuando Belén alumbre, la intemperie.

© Mirta Cevasco

Poema de Migdalia Mansilla


Chinescas

las manos desprendidas
me preceden
acarician recuerdos
me acompañan
son sombras chinescas
que proyectan en las pupilas
el águila que me contiene

© Migdalia B. Mansilla R.

Poema de Alicia Cora Fernández


“CAJA DE PANDORA”

Bailan en mi hoguera encendida.
son las chispas que acercan algo de luz
y un retaceado calor al oscuro callejón de esta agonía.
Van envolviendo poco a poco el alma escarchada
y crean un mundo irreal en el que me sumerjo.
Se apagan, se enfrían, su destino es efímero,
pero dejan pequeñas heridas, que allí,
al final de la noche son la sumatoria de todo el dolor.
Pensar que pueden elevarse al infinito,
es tratar de convertirlas en algo más cierto
que los segundos que separan la vida de la muerte.
Mi calendario vital está lacrado,
ya no pueden ni la luz ni el calor abrir cerrojos oxidados.
Soy la mujer que amó un imposible.
esa que supo atesorar exiguos momentos
y ensayó tibias sonrisas
marcando su felicidad en un negativo fotográfico.
Él llegaba con una historia inédita,
con caminos recorridos sin la compañía de mis pasos.
Callé las voces sabias de mi edad,
hice con el cuerpo, una caja de Pandora,
de donde cada día él podía sacar algo distinto e impredecible.
Supe de la magia de besos robados
y saboreé los que recibí como ofrenda.
Fui el arco sin flecha, el arpón sin soga y el corazón sin latidos.
Una pianola repitiendo sin cesar los te quiero en Mi sostenido.
No dudé en ser arcilla para ese devenido alfarero.
Hoy, ya no está.
A mi lado veo la flecha perdida que completa el arco.
La pianola calló su voz tartamuda.
Aferro la soga del arpón en mis manos
y me doy cuenta de que el corazón sin latidos
está escondido y llorando su destino sin remedio.

© ALICIA CORA FERNÁNDEZ

Poema de Fanny Jaretón


TRANSPARENCIA

.......... ¿De quién es el triunfo?
................ G. Tisocco


...........................
a Gustavo Tisocco


Su mirada
ventana luminosa que arroja bienvenidas
con pétalos de ternura.
¿Quién pudiera? ¡Quién!
Desprender al mundo de individualidades.
Apagar la sed de la injusticia.
Afirmar el abecedario donde vuelan las palomas
el mensaje que sustenta el retorno y la promesa.
Habrá que estar alertas, escuchar lo que habla la boca:
timbre que se agiganta del corazón generoso.
No estaban lejos los milagros, no.
Choqué con mi nombre perdido cuando me recogió a mí y a tantos
y pudimos reconocernos, pares, en el número real e irreal hacia el infinito.
Cuencos mágicos, soles como el dos de oro, y en el juego humilde del niño
eco somos prevaleciéndonos, como eslabón que aboga en los espejos
su mirada.

© Fanny G Jaretón

Poema de Alberto Peyrano


LA UBICUIDAD DEL AIRE

Narciso ha caído
y ha nacido un niño,
un niño muy niño,
muy niño y más bello
que el propio Narciso.
En medio del charco
anuncia la gesta
de una nueva vida
con nuevas verdades.
El cielo, a lo lejos,
es su contraparte.
Su luz es eterna
y el niño... lo sabe.

© Alberto Peyrano
De METAMORFOSIS DE NARCISO EN 4 MOVIMIENTOS

Poema de Myrtha Milella


Piedra de mi niñez

Fui ave posada en tu chatura
con alas pintadas de pedruscos

Escucho duendes que rasgaron la magia
de soles que se esconden cuando muere el día

Siento en mi, señales d e angustias
presagios de infancia .
cuando el rio bordaba puntillas en orillas de arenas
Quise abrigarte de madrugadas
ante el embate tempestuoso del escollo.
inútil fue el intento

Partida, mirando al cielo de luna abrillantada
una agota de agua muerde el tiempo
piso tu canto de hondos resquicios
esperando desvestirme en tu hendidura.
muriendo en ella cubierta de rio
quien triste, me sirva de mortaja.

desde el banco de arena una gaviota vuela

© Myrtha Milella

Poema de Raquel Luisa Tepich


ESPEJOS

Sobados por el tiempo,
raídos por
la existencia
cubren las tristes paredes.
Envuelven
recuerdos,
juegos de amantes,
garatusas sin retornos.
Cabellera al viento,
danza sin final.
espectros
aterradores.
Las hojas del calendario
fustigan
como dagas filosas.
Clama la vida ,
lloriquea caminos a desflorar.

© Raquel Luisa Tepich – Kellypocharaquel-

26.12.07

Poema de María Rosa León


El otro paraíso

La ventana de mi cuarto
da al paraíso
y desde mi cama
puedo ver balancearse
sus ramas al viento.

Es un árbol añoso
de fronda exuberante
y tronco muy recio.

Me han dicho
que debo cortarlo
pues sus raíces
invadirán las tuberías
y levantarán el embaldosado
de la vereda.

Le he concedido
el beneficio
de la prórroga,
porque no me resigno
a renunciar
a su sombra generosa
y porque tengo
mucho miedo de perder
ese paraíso también.

© María Rosa León

Poema de Patricia González Cerri


Ciclo

Es la última helada del invierno
y hemos quedado solos.
¿Dónde se han ido aquellos
que sabían el secreto del fuego
y cuyas manos
eran en sí presagio de vendimia?
Agonizan los huertos
bajo redes de escarcha.

Mañana con el sol
se abrirán los jacintos
y vendrán las abejas
a fabricar su miel,
una vez más despertará el milagro.

Nosotros,
por caminos de aire
y de palomas.

© Patricia González Cerri

Poema de Alicia Perrig


NO ME LLAMARÁ

Esta espera
que jadea
como una perra en celo
empecinada y voraz
como un espejo
suele pintarse de verde
o devorar algunos días como dulces
o envolverse en una sombra de mareas

pero sé
muy bien
que
a mis expensas
hilará en su rueca cada instante
hasta que el polvo
remueva mi existencia.

© Alicia Perrig
Pintura: Leandro Torres

Poema de Liliana Chavez



LAS MANOS

En la niñez me acariciaron.
Y de las hamacas del parque
tantas veces
me hicieron descender.

Con el tiempo, me señalaron
las secuelas
que el incendio deja en el árbol.

Introdujeron mi vida en un río donde los días
........ con algas se encajaban.
Me llevaron frente al espejo
y mis huesos desnudos,
desvalidos
no pudieron
despojarse de pudores.

No hubo pausa sobornable.
Las manos me embolsaron sin respiro.
Y como los niños que tratan de recomponer
un juguete maltratado,
tocaron un día mi frente;
cuando ya la fiebre me había devorado.

© Liliana Chavez
Dibujo: Matias Arese


Poema de Ricardo Juan Benítez


De parto

......A Gustavo Tisocco

Manos sabias dan vida.
Tibios capullos iridiscentes
en sus cubos de cristal
acunan tibios versos.
Sangre, dolor y llanto.
Él está lejos del espanto.
Calmo, en el mismo límite
de la luz y el ocaso.
La sala inmaculada
con sus vestidos blancos.
En su mente febril
hilvana un blue´s,
el último, para Villalba.
El llanto, ese milagro,
que late en sus manos
dice que nada es en vano.
Uno parte, miles llegan.
Y la voz del poeta
jamás podrán acallar.

© Ricardo Juan Benítez

Poema de Elisabet Cincotta


CAMINA

camina descalza
por las hendiduras .. del tiempo
que dejó................... cicatrices
................................ dolor de soledades
................................ ritmo de nostalgia

contratos incumplidos
aprisionan el andar
-desmesurado.... inconexo-
de historias inconclusas
decisiones no tomadas

sus pies.... una llaga
sus manos.... la grieta
del olvido.... no logrado
la mirada..... busca el trayecto
.................... deshoja escritos
su poema.... refugio de pasiones

se fue diluyendo
camina descalza
.................. ya no hay tiempo

© Elisabet Cincotta

Poema de Andrea Álvarez



Versos Cautivos

Hasta la noche huye, convicta.
Desvanece
en trémula estampida
la inocencia rutilante de un
lucero.

Al borde del reflejo de la luna
su
fanal blasfema en el olvido.

Danza cautiva.
Matiz
en filamento de un cabello

fuero,
.....
razas,
.........
grafías,
duelos

.......... Sus silencios

Vestigio en las hebras de algún verso.

© Andrea Álvarez

Poema de Itzela Sosa


Otoño y bienvenida

Ser siempre igual
Silencio de raíces
Y la conversación airosa de las hojas

Octavio Paz

Que entre el otoño con sus labios rojos
que entre a escoltar la luz en los espejos
a despertar
el agua en que galopa el misterio de tus manos
la complicidad de remolino de las hojas

Que entre a tejer
con sus murmullos
la constelada noche
de tu cuerpo

Que venga aquí el otoño
con su corredor de viento
con su tiempo
arbóreo malabar
...
mitad aliento y savia
......
mitad color y bruma

¡Que entre ya!
que incendie con su paso
el contorno
de tu nombre
el verde profundo
del silencio luminoso en que reposas

¡Que se abran las cortinas!
...
que me encuentre
en la mitad del día
abierta ....
como un soplo
...
suspendida en el caudal de octubre
......
latente entre quimeras

¡Que venga ya!
y que me encuentre
...
encarnación de savia y miel

....... alada nervadura

© Itzela Sosa

Poema de Olimpia Bordes


11 DE SEPTIEMBRE

Se encendieron de golpe, como teas ardiendo
ante el altar fatídico de un dios abyecto y cruel,
fueron dos llamaradas consumiendo el espacio
cual diabólica ofrenda de inocencia y dolor.
Imagen increíble, bocas abiertas, mudas,
ojos desorbitados, mirada detenida,
paralizado mundo, atrapado en asombro,
pánico atroz, naciendo de un vientre de tragedia.
El terror impactando la paz y la armonía,
el terror extendiendo sus garras en las calles,
el terror acechando tras escombros y llantos,
erguido en el morboso placer de la venganza...
Y otra vez, voluptuosa, la nube de la muerte,
elevándose al cielo como un cáliz de espanto
y otra vez el desgarro de un holocausto inútil
y el hombre contra el hombre, verdugo de sí mismo.
Fatal Apocalipsis que resuena en los cascos
de trágicos jinetes, cada vez más cercanos,
el Hombre ha despertado al monstruo que lo habita,
que devora la Vida, la Esperanza, el Amor.
Se encendieron de golpe, como teas ardiendo
ante el altar fatídico de un dios abyecto y cruel,
fueron dos llamaradas consumiendo el espacio
cual diabólica ofrenda de inocencia y dolor…

© Olimpia Bordes

25.12.07

Prosa de Pablo Mora


Al alimón con la Esperanza

Esta tierra sobre los ojos, sobre el alma, este aprieto, esta noche continua, este desasosiego, esta derrota o victoria que comienza, se aleja, se recuerda, viene y va. Te quiero, país, tirado abajo del mar, coronado de soles y neblinas, sombra de la guerra, lleno de vientos, puteando y sacudiendo banderitas, repartiendo escarapelas en las calles. Te estás quemando a fuego lento. Qué carajo si la casita era un sueño. Te quiero, país tirado a la vereda, caja de fósforos vacía. En cada casa, en cada plaza, hay alguien que nació haciendo discurso para algún otro que nació para escucharlos. Te quiero, país tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado en lo mejor de la sonrisa, tan grifo en la hora de la autopsia. Te quiero, a pesar de la sangrienta demencia que de antiguo atenta con la tribu, a pesar del águila rapaz y su avaricia loca, toda espumeante de historia, tragedias y misterios, exhalando el vaho putrefacto de los siglos, sorbiendo la polvareda de las necias apetencias, alcantarilla de los grandes asesinos en el desesperado despresamiento de los siglos, en el despellejamiento abismal de las brechas, trojes o caminos.

Te quiero a pesar del cómplice silencio para distraer el hambre de los humildes o arrancarle el fruto de sus sienes. Te quiero en las largas, confusas llanuras, serranías, en las que levanta, amasa y cuece el hombre su pan escaso, esparcido por el viento, buscando la pulpa ausente de los frutos idos. Te quiero a pesar de las babeantes, incompletas verdades, vertiendo su estiércol, retrasando nuestra marcha hacia el pan de cada día. Te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo, habrá de salir de este sentir. Te quiero, país desnudo que sueña. Te quiero país despierto que grita; país resuelto que espera; país de sol y de nieve; país de siembra y cosecha; país de pulso y de fuego; país de barranco, de lumbre y de gloria; de palabra, de pueblo y de pólvora; de béisbol, ringside, furia y sampablera.

Me acuerdo de un amanecer alpino, en pleno invierno, soñándote despierto, entre la noche de la guerra, del hambre y de la lluvia, alzándote en los brazos, ofreciéndote a la vida, a punta de herejías, fabricándote, llevándote. Tapándome la cara, me acuerdo de la primera luna allá en Palermo, bajando del Amparo, camino de la aldea. Tapándome la cara, te imagino, desperezado, después de esta avalancha, calmada la borrasca, con zapatos rotos o nuevos, cuesta arriba, fuerte el corazón, y el brazo desafiando porvenires, conquistando soles. Te quiero país, pañuelo arrugado, maltratado, de estrellas impasibles, con sus calles cubiertas de carteles. Te quiero hasta la eternidad de un beso victorioso. Te quiero, sin revés, sin vuelta y sin derecho, nada más que de cerca y amargado. Y de noche, insomne. Vámonos a caminar, yo te acompaño.

© Pablo Mora

23.12.07

Poema de Jorge Hirch



El silencio es poesía,
poesía despojada de palabras.
Cuando el lenguaje de los ojos
ocupa el espacio del verbo,
los versos nacen
en territorios del alma.

El silencio es poesía
oculta en los secretos de la mirada.

© Jorge Hirch
Pintura: Leandro Torres
http://www.leandrotorres.com/

Poema de Mirta Sod


Quieta su vereda
barre la tarde entre fantasmas,
delgadita de arrugas
la vida no mejora
mueve antigua pollera de pajas.

Vértigo en su cordón
los hombres la miran
angosta de huesos
escoba de mujer

anda

desprovista de azules

migajas.


© Mirta Sod
Pintura: Mirna Celis
http://ar.geocities.com/mirnacelis_naif/menu

Poema de José Luis Visconti


como se hace para volver
para dormir
si la noche se ha arrancado
cincuenta páginas de golpe
y el tiempo escasea

allí en la luz tenue
lucha su perro con su frío
como si me llevara a cuestas
y le pesara
...... y no pudiera más que morder
...... los bordes de mis botas

en otros lugares en cambio
se apilan cuerpos
que se dejan llevar
exhaustos de todo

yo fui uno de ellos
un día de octubre
........ odio la primavera
........ y el sol y el bullicio
pero volví quejándome de la suerte

y me encerré en un cubil
donde comparto las horas
con novelas que nadie lee
y que desaparecen en
el fondo de mis ojos.

© José Luis Visconti
Pintura: Leandro Torres
http://www.leandrotorres.com/