22.12.09

Ojalá (Mis deseos y saludos para estas fiestas)



Ojalá que aprendamos a vivir el presente, el nuestro y el de los demás. Saber que en la vereda hay miserias y dolores, que si todos abrimos un poco la ventana, si todos nos percatamos del alrededor, si todos tendemos una mano el universo puede cambiar.
Ojalá que tengamos amor, tanto como para que este se multiplique y no quedemos inconclusos/solitarios, ojalá que demos un abrazo abarcativo y genuino como una hojita de menta.
Ojalá que sepamos que el cielo está arriba, alto muy alto y que todavía no somos tan grandes como para creer que llegamos a la cima, ojalá que entendamos que la humildad es un escalón seguro y directo para sí llegar lo más elevado posible sin dañar a nadie.
Ojalá que nunca dejemos extraviado al niño que nos habita y que él nos devuelva la inocencia que no debimos perder, ese niño, con el que nos asombrábamos y con el que entendíamos que todo era pasajero y nada tan complicado, ese niño que deberá marcarnos el sendero hasta que nuestro ser retorne al cosmos.
Ojalá que siempre brillemos, que siempre tengamos claridad como la más ínfima de las estrellas, que aunque pequeñita representa la magia de la vida.
Ojalá que pidamos perdón, que sepamos comprender, que no juzguemos tanto, que demos todo sin esperar nada.
Ojalá que nuestra voz se escuche desde nuestras miradas, desde nuestros silencios, desde nuestras manos.
Ojalá nos percatemos que la tierra nos necesita, que toda ella necesita ayuda, que toda ella es nuestra casa y no debemos permitir que la destruyan. Ojalá que entendamos que hasta las hormigas son parte de nuestro planeta y que a ella también le debemos nuestra existencia.
Ojalá que se respeten los derechos de cada ser de nuestro planeta, que no se discrimine, que haya justicia, que la corrupción sea solamente una palabra, que decir desaparecido sea una palabra, que decir violencia sea también una palabra, que haya equidad, que haya sobre todo paz.
Ojalá, simplemente, que seamos felices y humanos, felices y solidarios, felices y concientes que somos parte de nuestro propio paraíso.
Ojalá que seamos cada día un poco mejor.
Son mis deseos de corazón para mí, para todos ustedes, un abrazo, el de siempre, Gus...

Poema de Reynaldo Uribe


Rito de la ausencia

..................a Carolina, Nicolás,
..................Imanol y Federico


I

En este transitar de sombras y montañas
con las manos extendidas
................perpendiculares
a mi pecho hinchado de sed,

te busco

desde mis cientos de siglos
mi desarrollo físico y mental
mis pasiones infinitas
mi naturaleza
....moldeándose desde sus entrañas
....de rodillas a nuestra sensibilidad acorralada.

Y camino

con mi humana soledad a cuestas
extrañando tu sueño
hurgando indefinidas sombras
consultando al viento y a las piedras,
a las hojas secas y las verdes,
a todo aquello que aún se guarda intacto
inviolable
y tan seguro de sí mismo
como de su eternidad en la vida y en la muerte.


© Reynaldo Uribe

Poema de Norma Segades


Raíces en la sangre.

Vengo de ti,
.......... del tajo de tu fuerza,
del duelo entre el dolor y la esperanza,
de llanuras desiertas
.......... y naufragios,
de la angustia y la rabia,
de aquella soledad,
.......... hollando heridas,
por las secas veredas de tu infancia.
Soy casi un eco tuyo,
efímero reflejo en los azogues,
el aura transparente
de todo lo que piensas
.......... y masticas
.......... y callas.
Puedo pasar,
.......... tal vez,
.......... inadvertida,
junto a tu solidez y tu arrogancia
y,
.......... sin embargo,
.......... sin que tú lo sepas,
vienes de mí,
.......... del fondo de mi alma.
Porque hay veinte veranos destrenzando
la llovizna incesante de su magia
y mis sueños
.......... tañendo la ternura
en las secas raíces de tus alas...
y mi risa .. y mis lunas .. y mis pájaros
y mis hebras de luz
.......... en las mañanas.
Entonces,
ya no soy la voz del agua:
superficial, .. azul, .. despreocupada;
entonces,
.......... ya no eres,
.......... solamente
el ardor despeinado de tu fragua,
y hay algo de mi canto en tus silencios
y hay algo de tu fuego
.......... en mis entrañas.

© Norma Segades

Poema de Rodrigo Illescas


Bola de nieve

Hay un hombre que pide la palabra,
levanta una mano
........ y se le cae un ángel de la boca,
pide la palabra,
dice que es para usarla en los pies
........como zapatos de niebla,
........como animales dormidos,
........como una bola de nieve,
el prestidigitador pide la palabra
........a cambio de un conejo, dice,
........a cambio de una aparición sublime,
hasta daría por ella su galera negra.
Hace oídos sordos la palabra,
se busca un enemigo cualquiera
y sale a defender su oro
........con un cuchillo entre los dientes,
........con su lengua filosa
sale a tallar sobre la noche
un fantasma más oscuro que el silencio.


© Rodrigo Illescas

Poema de Susana Giraudo



Soy una mujer de luto,
de dolor a toda hora.
Antes de esto
no sabía de
la articulación del hombro,
de las piernas cansadas
ni de las inmensa apatía.
Antes yo
......... cantaba.

© Susana Giraudo

Poema de Víctor Marcelo Clementi


Soy lo que repudio
sufro lo que comento

alrededor los espejos acusan
demasiado

y puedo romperme.



© Victor Marcelo Clementi

Poema de Nora Alicia Perusin



Buenos Aires, 2 de septiembre de 1957. (Carta de mi madre a mi padre)


“...llega el fin del invierno, del vaivén de mis pies sobre el pedal
la costura de esas telas amargas,
a esta hora el sol despeja los últimos temblores de la gripe
y la columna de tu madre ceñida atraviesa un patio de malvones secos.

Oigo el murmullo del tranvía hasta donde se pierde mi vida
en sucesos familiares

atravieso el mismo patio.. ese murmullo
oigo el silbido del barco .. alejándose.

Siento pena por esas cartas que no llegan a destino
que se demoran en los puertos en las aduanas
y al igual que la vida transcurren...”

© Nora Alicia Perusin

Poema de Sebastián Olaso



Yo no camino: remo.
Concentro la mirada en el pasado,
dejo que el azar me entregue sus sorpresas. No busco,
no ensayo horizontes, no articulo el verbo salvador.
Aunque pocos me crean, en esto consiste todo mi secreto:
en no permitirme jamás la evasión de tanta hora
construida; de tanto esfuerzo que no me es dado
abandonar. Prefiero rescatar aquellas
rondas planetarias de días y días y lágrimas
y años; rondas que de tanto rondar
parecen ya enterradas en el cuerpo,
encerradas en este panorama que no dejo de mirar
en mi circuito.
Aunque nadie
me crea ya, dejo que el azar me entregue sus sorpresas.
Me dejo llevar cordero y esclavo a la deriva.
El futuro a mis espaldas es tan verdadero,
tan silenciosamente cruel,
que me aparta de la mirada de los pobres caminantes,
esa mirada terca que intenta alcanzar lo que tendrá,
que intenta deshacerse de lo que ayer ha tenido.
Quizá mi auténtico secreto consista
en remar sin que me crean.
De secretos auténticos está cubierto el fondo del mar.
No dudo que yo mismo cubriré el fondo del mar.
Lo cubriré empecinado
y triste y demente y eterno.
Sin embargo, tanto golpe no me desconcierta:
hace ya tiempo
que me siento preparado para sangrar o volver.

© Sebastián Olaso

Poema de Norma Padra



SUEÑOS DE VIDA

Puertas que se abren y cierran
algunas carcomidas,
otras lustrosas
como luna escurrida
..........entre el
velamen y el viento.
Ahora la madera arde
en un fuego nuevo
y lleva tu esperanza
entre espinas y piedras.
Centellea y rasga tu alma
...........nuevamente.

© Norma Padra

Poema de Ricardo Rubio



LA CASA DE LA INFANCIA

Ya ves,
suelo recorrer estos pasillos así,
desarmado,

y la humedad de las paredes
ejecuta tercamente
un silencio de gruta,
una terminada sensación de estío.

© Ricardo Rubio

Poema de María Sangüesa


DADOS

Apuesto a que no ganas en el juego
con los trucados dados de tu vida.
Llevo en mis venas sangre de sirenas
que atraen los marineros al abismo.

Escucharás mi canto entre tu sueño,
desde la orilla larga de mi ausencia.
Despierto vivirás en el silencio
de una historia lejana de misterio.

Y tenderás tus redes y sedales….
Y encontrarás en ellos mis recuerdos,
junto a un rastro de escamas irisadas
que colmarán tus ojos de luceros.

Y tenderás tus manos en el viento
para tirar tus dados a las olas,
sin ases y sin sotas, ni caballos,
que te den la victoria en este juego.

© María Sangüesa

Poema de Pablo Queralt


Otra vez la Z
En mi corazón
Como si no hubiera nadie
Donde termina el jardín
Preparamos la huída
Donde termina la vida
Este silencio
Imposible de soportar.

© Pablo Queralt

Poema de Xenia Mora


CAMINO DESCALZA

Camino descalza
por los senderos de mi historia,
mientras mis manos se sumergen
en manantiales de esperanza.

Descalza
tras el velo sutil de rostros de apariencias,
y en libre vuelo voy, con la piel desnuda,
buscando el horizonte por donde sale el sol.

Descalza
cuando nos maquillan la Dignidad
por el deber inobjetable.
La mía, posee raíces siempre eternas.

Descalza
sobre los vidrios rotos de la nostalgia,
que esgrime la adversidad
de mi auto exilio.

Caminando descalza,
en un tiempo, no se cuando,
cruzaré el puente
con mi ilusión a cuestas.

© Xenia Mora

Poema de Osvaldo Norberto Lázaro


SIGILOS

¿Puede el tiempo exigir
una miseria mayor
que un ala rota en sus extremos
que una sentencia dormida en la niebla?

© Osvaldo Norberto Lázaro
Foto: Gustavo Tisocco

Poema de Martha Goldín


la mujer que surge del pozo
no es simplemente una mujer que aparece
ni el pozo es sólo
un pozo abierto en la intemperie
hay tanta mujer en la mujer
hay tanta oscuridad en el pozo


© Martha Goldín

Poema de Rubén Gómez



(otro)
otro que otrora era un espejo
ahora botella estrellada contra el piso
esa otredad parece dictar y cambia de mano
taba de canto
pelo a medio crecer
tierra quebrada una carta sin jugar
hay otro otramente

© Rubén Gómez

Poema de María Del Mar Estrella


DESAPARECIDOS

No los hemos perdido ni olvidado.
Tal vez alguna gota de rocío
les cuente
que seguimos levantados en medio de la sombra
como una lámpara de exilio.

La muerte amordazada no se olvida.
No se debe olvidar.

No la olvidamos.

Con los ojos abiertos reclamamos de pie.

Como el aire y la luz estan en todos
como la libertad y el canto
como un collar de lágrimas ardientes
como una espada de valor

como una voluntad insoslayable de no olvidar
de no olvidar los muertos
de no olvidar los nombres.

De no olvidar
el derecho a ser hombre.

A ser humano.

© MARIA DEL MAR ESTRELLA

Poema de Graciela Maturo


VI. Puertas del mar

.......................a Héctor Villanueva

Mar abierto, redondo como el cielo,
pórtico de la muerte
muertemar.

Mar de vida que engendras la pureza del nácar
matriz del tiempo
cuna de corales.

Mar donde se destruyen los cuerpos y los tronos
mar biforme, cerúleo,
llano de infinitud.

Mar de puertas abiertas
suelo sin lápidas
donde los marineros descansan entre rosas.

Seno materno
cueva de pórfido sagrado,

origen, perla, tierra,
......... templo
............... puerto
.......................llegada.

Praga, 1995.

© Graciela Maturo

Poema de Migdalia Mansilla


Punto final

solitario
perdido en la inmensa hoja
-en blanco-
como si fuera un lunar
el ombligo de algo
la razón de una mancha
una pupila
un centro de nada
o un todo en la pluma
en la tinta nadando
salpicando el espacio
sucumbiendo en el tiempo

desolado
doliente
en pena
saltó sin mesura alguna
el punto final


© Migdalia B. Mansilla

Poema de Marcelo Juan Valenti


Archipiélago supérstite.
La ola
alegórica
se sacia
con la policromía
sinfín
de la materia.
Somos sutiles caramelos
que acicatean
a una gula
prepotente.

© Marcelo Juan Valenti

Poema de Beatriz Martinelli


acaparo todos los soles
.......... que escondí en la retama
aprieto los abrazos
seco las lágrimas

acaricio pieles
....... y la luz que en ellas anidaron
la lluvia de tantas esperas
la humedad
........ de cientos de noches
y el silencio
........ siempre el silencio

© Beatriz Martinelli

Poema de Miguel Madrid


NO MATARAS

Mis ojos no quieren ver
tanta pena y congoja.
Escombros de ciudades
de cuerpos esparcidos,
de sueños fenecidos.
Mi corazón no quiere latir
al compás de llantos
de niños perdidos.
Mi cuerpo se estremece a la distancia,
acompaña la angustia, la desazón.
Mi raciocinio se niega y pregunta
que religiones, ideas, intereses
lo han permitido.
¿Quién Dios tomó tu luz
y se cree iluminado?
Prefieren lo atroz de vidas truncadas
que jalonan el camino errado.
Gritos airados, odios enfrentados
¿Dónde están mis hermanos?
¿dónde están sus manos
que quiero aferrar?
Que no gatillen la muerte
con los fusiles del horror
Que alcen banderas de paz,
que estrechen la esperanza
de un mundo mejor.
Que sus voces reemplacen
las marchas de guerra
por una canción
de amor y amistad.

© Miguel Madrid

Poema de Leonor Silvestri



Las Madres

Medea y Clitemnestra
toman el té
hablan de sus hijos
más amados que la propia vida
de sus familias y de sus vecinos.
De sus maridos hablan, sí también.
Mostraron la herida
luego los tuvieron
¿Nos olvidarán?
NO NUNCA NOS OLVIDARÁS.

© LEONOR SILVESTRI

Poema de Natalia Molina



Camino de ida

III

pero la histeria es un camino de ida
bichi
no nacimos para escribir
diminutivos que
nunca nos atreveremos a decir

© Natalia Molina

Poema de María Fischinger



¡Nada - todo!

¡Nada!
Un sorbo de tiempo,
un fantasma recurrente,
una palabra,
una melodía
¡Todo!
Iluminado como por el sol de la tarde,
adornado con la risa de un niño,
detenida en la telaraña del laberinto
oscuro, sin esperanza,
borrando todo rastro del pasado.
Terminada la batalla.
La vida renace y florece al igual que los cerezos.
Madura como espiga dorada ondulante al viento.
Tañen los corazones, pulsante arena en una playa infinita.
¡Todo!
Al final...
silencio y...
¡Nada!

@ Maria Fischinger

20.12.09

Poema de Rubén Vedovaldi


.............................................TRISTE
..............................HISTORIA DE IRENE
CON FINAL DE GORRIONES AL ATARDECER

Irene teje y llueve
sus manos viejas
secas de amor se caen otra vez

Irene es el último otoño
-su cara está muerta contra la ventana-

una blanca y callada
tijera de penas
esta tarde ha cortado
el hilo de su respiración

y esa lluvia llama en el cristal
.. esa lluvia llora de cristal
.. esa lluvia rota de esperar

suelta gorriones a la puesta del sol

suelta dolores
............. a la puesta del sol

© Rubén Vedovaldi

Poema de Amelie Poussière



Poema en sepia

me tiembla el alma entre muros de piel
las horas huelen a atardecer de domingo
y esta resignación de los ojos y esta terquedad del suspiro
agotan toda posibilidad de reconstrucción

no cabe la piedad en el olvido
no cabe el olvido en mi garganta
ni la extensión de tus dedos en mi piel

mi cara cada vez más blanca y húmeda
extraña esa foto
y todavía tiene hambre de los dos

© Amelie Poussière

Poema de Leonardo Martínez



ASUNTO DE FAMILIA

Nadie tuvo su muerte propia
Siempre la muerte fue un asunto de familia
Había sueños con madres vueltas a la vida
y tíos de tos seca en alcobas sin aire
Se hablaba de la Resurrección de la Carne
en refulgente Valle
donde el clan se reuniría
amoroso y tibio
acolchado en vida eterna
Incontables abuelos esqueléticos
florecerían en cuerpo virginal incorruptible

Sin embargo la muerte se oía en los velorios
como una hedionda sonata mal ejecutada
Cumplido el entierro comenzaba el olvido
y entre platos humeantes y disimuladas sonrisas
en el comedor iluminado
la avidez y el deseo
tocaban su tambor de vida

Después de sepultar a todos
estoy a solas con mi muerte
Ya no es asunto de familia
A pesar de alguna aparición en sueños
padres y abuelos están bien muertos
He logrado apaciguarlos
Darles el descanso final
El saludable olvido

© Leonardo Martínez

Poema de Ana Guillot


.....a Mía (nuestra perra)
.....in memoriam


tierra entre mis yemas
para besar tu suelo
la luz que se destila
entre el fulgor tenaz y su cadencia
tierra para soltar
el brillo en el pelaje
de tu cielo
para captar la brecha
entre cada caricia y su relente
entre tocar y arder
como un terroncito de diamantes
corpúsculos de lo que va
quedando
callado y misterioso
el ritmo del amor
o de su pausa
lapsos donde lo medular
abreva
vaivén del verde
agua para purificar
el esternón del árbol
rama o tribulación
o tristeza

© Ana Guillot

Poema de Leonardo Gastón Herrmann



Especulación de la inseguridad

I

Desesperación de la palabra abatida
sortilegio fascista del discurso,
el enemigo es el extranjero,
campos llenos de cadáveres
de otros
que alguna vez fueron.

II

Batallones de la inseguridad
asedian la ciudad de los condenados,
gritos de la favela
el poder nombra las próximas ejecuciones.

© Leonardo Gastón Herrmann
Pintura de Leonardo Gastón Herrmann

Poema de Gladis Moine


Su/ soledad

¡Es tan fuerte, el viento errante que golpea!

Te siento
caminar la soledad
por playas extranjeras,
hogar de la brisa, del duelo.

Estás,
-llegas, ebria de nostalgia.

(Aquí, allá),
el vuelo abraza
corazón tiznado en el desierto.

La penumbra en vos.

© Gladis Moine

Poema de Leo Mercado


mis pies inscriben en la arena
mis huellas son relatos

inquirido
acusado
dialogo con el velo de tu espalda

© Leo Mercado

Poema de Julia Del Prado


Vivero de los sueños

No ves acaso hermana
la mano de la madre
que en alegorías de lápiz
nos hace conocer
la no sacra comedia de la vida
con su fantasía de escondites.

No ves acaso hermana
la mano de la madre
que señala con vehemencia
este espacio redondo
.....-mapa de la Tierra-
en la que todavía los seres
hacen su océano
cuando el viento copula
con la mar en misterio
de sol capitán redondo
y luna compartida.

© Julia del Prado

Poema de Juan Sagardía



DICHOSO

Deseoso de ti
prendí el lucero de la noche
naturalice al lobo de tu fábula
y lo retuve en tu pecho.

El perfume de esa piel
fue el bálsamo
y todo mi ser fue tuyo.

Satisfecho y afortunado
lleno de ardores
delicadamente
bebí tu crepúsculo.

Y como Dios sempiterno
salí al mundo
a repartir bendiciones.


© Juan Sagardía

Poema de Stella Maris Taboro


Arcosofía del amor

Tu y yo
frente a frente,
unamos nuestros pubis
y arqueando nuestra espalda
toquemos levemente
nuestros labios
Tu y yo
la magia perfecta,
en un arco de fuego y de pasión.

© Stella Maris Taboro

19.12.09

Poema de Héctor Miguel Ángeli



ESOS HILITOS DE HIERBA

...........a Norberto Barleand

Esos hilitos de hierba
trepados al metal oscuro de las cortinas
son el collar que los pájaros
dejaron en un día de sol.
Vistos desde el túnel de la calle
donde la mugre y la miseria
juegan al gallo ciego
se parecen a los mejores deseos.
Mi ilusión se arriesga a confirmar
que todos los suburbios van al cielo,
inflados por el asma y la paciencia.
Por favor, no me quiten el consuelo
de la única rima en el poema.
La infamia ya devora
el vértigo sutil de las raíces,
pero esos hilitos de hierba
viven todavía.
Puedo agregar
que no son vanas las minucias del desamparo.

© Héctor Miguel Ángeli

Poema de Betty Badaui



GENES

...... Eran ellos
los que dejaron en tierras lejanas
las raíces
y el grito acallado
...... Fueron
los que huían del hambre
y buscaban la desmesura
del cielo claro.
...... Eran
los de manos encallecidas
y amontonados silencios...
..... ...................
...... Y ahora yo
busco sus historias
por todos los intersticios
de los recuerdos.

© BETTY BADAUI

Poema de Alejandro Drewes



MADRE AMERICA

Honra al hispano soldado
-yelmo de plata, avasallante mirada-
nuevo cruzado, hijo de algo.

Violador de mujeres, asesino de hombres,
América es tuya por fin,
Sueños y templos vueltos lingotes.

Solamente el atlántico lecho
hunde el oro de opacos banqueros,
sus números ciegos, oscuros.

No fueran bastante aztecas, mayas, incas,
sus cosmogonías salvajes.
Huesos de Atahualpa, pozo de esmeraldas.

Oh madre América, tú que siempre perdonas,
celebra los infinitos ultrajes,
el espacio nulo entre la cruz y la espada.

Recuerda la memoria de Moctezuma y su pueblo
tantos galeones henchidos de esclavos,
rubias carabelas como heraldos de muerte.

Oh América, tú que siempre perdonas,
Entrega tu corazón a los verdaderos salvajes,
Antes como ahora: Ego te absolvo.

© Alejandro Drewes
Foto: Gustavo Tisocco

Poema de Andrea Álvarez


TRANSPARENCIAS

A través del cristal
piedra imán flemática que atrapa,
arrasa mis firmezas.

Cual péndulo oscilo taciturna,
fluctúa mi alma inquieta.
Vibra, en los esquemas
de inconcebidas prioridades
que atan, que anublan, que enajenan

¿Y los sueños?
¿Qué hay de esos sueños en declive?

Se aferran deferentes.
Escarban en los verbos bulliciosos
que llegan suspendidos
en los vocablos insistente del silencio.

No, no se detienen.

Y soy vorágines que se cierne lentamente
sobre templo de miel de su simiente
¡quiero descender!.

¡Y qué me importan!
las presencias en fruición donde navego
si al final es mi ser quien siempre encalla
sus sílices de marfil en las arenas.

© Andrea Álvarez

Poema de Juan Pomponio



LA REALIDAD EN PREGONERO

No necesito de metáforas
cuando veo
la casa recostada en la colina,
a su lado tres árboles,
más arriba brilla el cielo
y bien a lo lejos
se ven los cerros.

Están todos a la vista
los campesinos que recolectan
las cebollas y las papas,
las mujeres portando
la comida en sus cestas,
los niños que juegan
en las puertas de sus casas,
los pájaros que cantan,
la brisa que viene de la montaña.

Cada cosa se manifiesta
real, bella, completa
y entonces
no necesito de metáforas.

© Juan Pomponio

Poema de Juan Carlos Rodríguez



Memoria de un álbum fotográfico
(Un palimpsesto basado en poema de Alfonso Freyre)

hoy abrí el álbum de fotos de los niños
un álbum que es historia diferente
a la tradicional foto sin ningún tipo de colores
y uno no se refiere a la blanco y negro
sino que habla de las que pierden el sentido intencionado.

este álbum
ha recorrido el ejercicio del laboratorio
con resultados varios
que ustedes pueden ver en esas fotos,
y esas infancias
se pueden tabular
pesar
oler
o esconder
según corresponda

los álbumes
sobre todo cuando se retratan niños
son referencias transparentes
para la memoria
que se atasca de imágenes
mezclando todo
degenerando el recuerdo
sobresaltando sueños
descubriendo fachadas
asumiendo presentes
volviendo atrás fechas
cumpleaños
momentos
risas
hasta que algún
impensado resorte de la conciencia
provoca que la lágrima brote.


(El palimpsesto es un pergamino o escrito antiguo sobre el que se ha escrito más de una vez, y que conserva más o menos restos del texto o los textos primitivos. En poesía, el palimpsesto es un espacio donde se teje y se desteje, se escribe y se borra pero allí siempre quedan huellas, voces de lo anterior)


© Juan Carlos Rodríguez

Poema de Luis Alberto García


El silencio de los poemas
resuena con estrépito
las palabras no dichas
forman poesías
que no hemos escrito
estallan en gemidos
en sordina
piden caricias
no nacidas
susurran te quiero
dicen mi amor
gritan de deseo,
las palabras no dichas
forman poesías
que no hemos escrito,
aún…

© Luis Alberto García