15.8.10

Prosa de Silvia Loustau


Semilla de veintiocho días-

Las algas eran viñas entrelazadas. Pulsos de colibríes estáticos. Un cielo submarino.
Escucho un canto de escamas esmaltadas.
Me deslizo entre símbolos. Desde un ojo de buey un pirata espía.
Me deslizo hacía un caldero de cobre verdecido; han escondido en el aguamarinas y una fusta de oro fino. Una fusta de siete cuerdas. En sus puntas descubro escapularios. Un rostro blanco, sutil. Alguien lo busca.
Me deslizo. Libélulas trasnochadas me rodean. Allí queda la memoria de mi cuerpo.
Me deslizo entre las glaucas aguas. Un silfo entona un aria. Se eleva altiva, una herida abierta en los pensamientos del cielo.
Entristezco. Busco el silencio, lamiéndome, como si fuese una ninfa. Una mariposa marina.
Avanzo. Relampaguea un pez, lento, adormecido.
Hay una grieta. Te busco en los estanques breves del mar.
Me deslizo. Agua sinuosa. Luz. Aura.
Cueva de ágata titilante.
Me deslizo. Entre rizomas tiernos veo al niño. Juega con caballitos de mar.
Reina azul, murmura. En la levedad del abismo lo beso: tiene tu rostro.

Me despierto guardada en tu abrazo ardiente.
La luna sugiere sangre entre mis piernas.
El mar me lava. Frío .Sufriente, arrastra la semilla. La huella de veintiocho días.

- Contame, amor, contame – susurrás en mi oído.
-Soñé con el niño, la guagua. Eras vos- y mis pechos adivinan la nostalgia voluptuosa de la ausencia.

- Habrá otras lunas - confiesa el mar.

© Silvia Loustau

10 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¡Qué maravilla de imágenes y sentimientos todo tu texto, Silvia!
Aplausos, bises y besos
María Rosa León

16.8.10  
Anonymous Anónimo said...

reina del azul pechos voluptuosos lavados por el mar adivinan la ausencia
sabor flor de la sal
gracias por la belleza
pablo queralt

16.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Qué bueno reencontrar tantas palabras olvidadas, o, mejor, "dormidas" y un texto que se construye de manera tan orgánica y compleja (aunque por momentos la densidad metafórica agobie un poco).
Buena propuesta.

Claudio Simiz

16.8.10  
Anonymous silvialoustau said...

Gracias por los comenterios.
A Claudio, excelnte tu captación de la lectura, yo busco con este texto el agobio, casi el ahoho de quien lee, pues es un texto onirico que pertenece a una novela que me publicaran en Chile, y como focalizadores van esto textos , generalmete buscando esa reacción del lecttor.
Sus comnetarios enriquecen,
Un abrazo,
Silvia Loustau

17.8.10  
Anonymous Anónimo said...

Silvia: leer tu poema fue nadar en un estallido de imágenes brillantes e increíbles. Esa mujer que se abre desde toda su esencia, una maternidad sutil aclamada y un azul de amor y esperanza en toda la voz.
Bellísimo!!!
Un enorme cariño.
Mirna Celis.

20.8.10  
Anonymous Betty Badaui said...

Es sutil, bello y mágico este texto.
Va un abrazo
Betty

21.8.10  
Blogger Adriana said...

Bellísimo poema. Tiene una riqueza de imágenes que invade al lector y lo involucra dolorosamente. No queremos llegar al final, sino seguir deslizándonos blandamente. Gracias. Un beso. Adriana Maggio

21.8.10  
Anonymous galáctica said...

Un texto de gran fuerza onírico nos arrastra en esta sinfonía oceánica, hacia el mundo submarino de lo prenatal, de la fecundación , de lo oculto, lo que lavan las mareas, lo que surge luego de veintiocho días como consecuencia del amor. Imágenes que nos conducen por este universo donde nos sumergimos en un lirismo personalísimo . Saludos poéticos para esta poeta sumamente lunar Irene Marks

22.8.10  
Blogger Eduardo said...

Silvia
no sé si es un poema, no importa, es un viaje por un mundo lleno de imágenes conmovedoras. Compartir un momento de lectura es una experiencia, gracias por ofrecer una página así, sugerente y digna de re-imaginarla. Eduardo Chaves

22.8.10  
Blogger Jose said...

Magistral juego de imágenes, un poema pleno de sonoridad y ensoñación.
Un magistral vuelo por el mundo de los sentidos.
José A. Santos

28.8.10  

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